|
Temas
Archivos
Enlaces
Webs o Blogs Personales
En mi MP3
En mi mesita de noche
Alter ego...
Enlázame!
|
Se muestran los artículos pertenecientes a Julio de 2007.
El fin de semana a penas existió. El sábado se redujo a una siesta mal dada en un sofá de una casa de una amiga. En la tele una peli que quería ver y que no vi. El domingo esperé. Y así llegamos a un lunes con sabor a chaparrón de café con leche. O cortado. Los lunes son malos aunque no tenga que estudiar. Creo que en una nueva vida futura como presidente de algún gobierno o dios los prohibiré. Los lunes. ...y hay días en los que pides otra noche más sin dormir solo... ...otro día más de no trabajar... ...otra tarde más de café y helado y siesta y piscina... ...otra llamada más de los amigos que, simplemente, quieren hablar... ...y querer todo esto en el mismo día y no tener nada... El calor es tan fuerte que el más mínimo movimiento se convierte en un esfuerzo que como consecuencia causa calor. Me refugio en un sofá con mi iPod en la mano, cargado con muchos capítulos de muchas series. No me muevo. De vez en cuando hago un esfuerzo sobrehumano, voy a la cocina y preparo un té frío en 5 minutos. Cojo el vaso y vuelvo al sofá. iPod. Té. Serie. Menos mal que los lunes no trabajo... ¿Te acuerdas cuando creíamos que podíamos ser felices? Es extremadamente sencillo habituarse a dormir acompañado. Se necesita tan sólo una noche. Una noche de no dormir a solas. Sólo. Si por añadidura el hecho se repite, no es preciso que sea de modo constante, basta con un par de noches en unos cuantos días. Si por añadidura el hecho se repite, decía, se cae en el error de crear una norma. Una norma en la cabeza, claro, nunca escrita (a no ser que ustedes sean tan estúpidos como yo y decidan ponerla por escrito, como éste es el caso). Y si una norma se establece en la cabeza de uno, el no cumplimiento de la norma supone una decepción. Es tan fácil habituarse, comenzaba, a dormir compartiendo calor y sudor, y uy! perdona, quería pero no quería rozarte la espalda (pecho, pierna, mano, nariz, polla, rodilla, ...). No creen normas. No creen momentos a los que habituarse. Luego se van y claro, uno se siente triste... A veces me siento como si estuviera viviendo en un final perpetuo de temporada. Todas las noches el chico me deja. Llueve fuera aunque sea verano. La madre me grita y me echa de casa. Soy uno de los que creen matar al malo. Me ahogo, exploto, desaparezco, estoy al borde de la muerte, no me llaman (el teléfono nunca suena al final de las temporadas)... Hoy quizá necesite alguna dosis extra de optimismo. A lo largo de mi vida he colocado varios paquetes bomba en varias situaciones. Han sido explosiones controladas mediante temporizador. Es decir, cuando algo ha comenzado a no agradarme y no he podido solucionarlo, le he puesto un contador para que desapareciera. Me gusta tener mi karma limpio y tranquilo. Me siento autodestructivo, lo admito. Coloco goma-dos bajo asientos de relaciones perjudiciales o cerca de personas dolorosas. Hay algunas de estas explosiones que me han hecho bien. Todos los terroristas piensan en el bien común que puedan obtener de sus actos. A pesar de todo, me gustaría aclarar que mis artefactos, caseros, obviamente, se caracterizan por una cosa. Me duelen a mí y ya está. Siempre he evitado causar el menor daño a los destinatarios de mis atentados. Así que hay situaciones que no comprendo, y de las que, de verdad, no quiero ningún tipo de respuestas. Lo siento. Ya no me importan... ¿Sonará frívolo si digo que me encantaría compartir hasta la hipoteca contigo? Hay días en los que parece que se va a desmoronar todo, y entonces, ups, acabo tomando una cerveza tras el trabajo y hasta las 12 de la noche... Basándome, por ejemplo, en que Bush es presidente de los Estados Unidos, no me gusta ni me creo la frase "El tiempo dejará a cada cuál en su sitio". Arrancaré tu tu corazón y lo guardaré en una pajarera de cristal.
Y daré golpecitos a los barrotes.
Y esperaré cada mañana que me vuelva a decir que me quieres. Es lo que tienen las siestas en los sofás de las casas de las abuelas cuando los sofás tienen una trama y yo algo de sueño... Odiémonos hoy todos. Sintámonos inútiles, imbéciles, patéticos, traidores y adúlteros, mezquinos... Que no nos atrevamos a mirarnos a la cara, que la vergüenza anide en nuestro rostro, en el lugar en el que antes había una sonrisa. Quedémonos con las ganas de insultar a la gente que se cruza con nosotros en la calle, gritemos a los compañeros de trabajo, contengamos las ganas de enviar a la mierda a nuestras parejas. Hoy tengo uno de esos días. No es que esté triste. Estoy bien. Pero es uno de esos días... Y claro, uno se acaba enganchando a los libros, aunque estén en inglés y sean las 2 de la madrugada. Y no se puede dejar de leerlo, y se piensa "sólo la primera página del nuevo capítulo", y se lee el capítulo entero sin quererlo... Creo que comienzo a odiar, ligeramente, a J.K. Rowling ...
|