Amaneceres

De vez en cuando pasaba los dedos por entre el mar agitado de su pelo. Intentaba inocentes roces "Uy, es que al moverme he tocado tus piernas...".
Y ya en su cabeza comezaba a despertar, a crecer, una pequeña tormenta personal... Al ver la mancha de café solo con hielo.
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oroD -
Aldeana -