La ciudad más bella del mundo

Bueno, lo dicho, la ciudad. E imaginen que usted y su pareja y un amigo acuden en un viaje a la susodicha ciudad.
Pasean, callejonean, caminan, se sientan y toman caffè, se levantan y continúan caminando.
Entonces usted decide pararse, los cordones de las zapatillas que heredó de su hermano mayor... Se para y se ata los cordones, con ese lazo amorfo que le sale siempre, a pesar de haberlo practicado infinidad de veces.
Levanta la cabeza, y está solo.
Súbitamente es de noche. Y usted se encuentra solo en mitad de la ciudad más bella del mundo. De noche.
Y en ese momento, aparecen por las esquinas; se le acercan...
Y por fin se despierta, agitado, taquicárdico.
Otro sueño extraño...
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