Sentado, frente a mi té moruno; sentado en unos cojines y sirviendo la infusión en vasos alargados con filigranas doradas. Sirviendo, digo, desde una tetera arabesca de plata repleta de líquido mágico...
Así, rodeado de arcadas árabes, en pleno corazón de Granada y a solo unos cientos de metros de la Alhambra... Así, no me cuesta nada soñar...
Escrito durante mi visita a Granada, la pasada semana.
Recuerdo una visita a Granada, aún adolescente. Recuerdo la primavera en la Alhambra. Recuerdo haber hecho la promesa de regresar llevando a alguien de la mano. Aún tengo que cumplir esa promesa.
4 comentarios
Aldeana -
john saunders -
Texas donde puedo ver las
estrellas y media luna.
Quisiera visitar Granada.
dama de agua -
Juank -