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Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2006.
02/04/2006
29-3-06 Paz El sonido del césped bajo mis pies. A veces pido poco más. 1-3-06 Olas Las olas. Siempre la suelo llamar para que escuche las olas. Hace tiempo que no ve el mar. Me gustaría enseñárselo. Un día de playa, olas y mar. Juntos. Aquí.
03/04/2006
2-4-06 Pantalones-Doro, ponte bien los pantalones. -¿Cómo los llevo? -Se te ven todos los calzoncillos. -Entonces los llevo bien puestos.
04/04/2006
3-4-06 Sobretodo cafés Hay veces en las que se tienen malas rachas en muchas cosas al mismo tiempo, y entonces piensas que tienes una mala racha general. Vas al cine como 3 veces y los títulos no te convencen y el contenido de los metrajes aún menos. Y te faltan palomitas y caricias por debajo del asiento (creo que me estoy poniendo pesadito con las caricias). Después comienzas una nueva fase en tu trabajo y en tus estudios. Y esta nueva fase supone cambios y vuelves a echar de menos cosas. Echas de menos universidades, hospitales, y cafés. Sobretodo cafés. No se puede decir que esté pasando una mala racha. Mis padres vuelen en su peregrinación mensual a casa de mi abuela y me vuelvo a quedar solito en casa. Pero hay demasiadas cosas que podrían ir mejor. De limón Estoy cabreado. Bueno, no sé si realmente estoy cabreado. Sé que siento mucha rabia hoy. Y ayer. Y antesdeayer. Puede que sea debido al trabajo. O a la falta de horas que tengo para mí mismo. Estoy pensando incluso en un corte de pelo radical. Exteriorizo mucho este tipo de sentimientos. Creo que hoy más de una persona se habrá sentido herida por mis miradas. Necesito calmarme. Y un helado. De limón.
11/04/2006
6-4-06 Diccionario de pequeños gestosDos onzas de chocolate imagino que no cuadrarán con ningún tipo de dieta de 1500 calorías que imaginaba seguir. Dos onzas que me recuerdan caderas ajenas y labios para almorzar. Creo que últimamente vuelvo a estar algo sinestésico. Los días pasan de ser una mierda a una gozada con pequeños gestos. Una onza de chocolate. Una ducha a media tarde. Y salir y notar el fresco en el pecho. Caminar descalzo por casa. Me planteo escribirle un diccionario de pequeños gestos a mi hermano de 11 años y regalárselo en su cumpleaños. Un diccionario para explicar ciertos términos que no se cansará de escuchar durante su vida y cuyo significado no es siempre el que creemos que tiene. Aunque hay veces en las que me apetece dejar de escribir. Hay gente que lo agradecería. 7-4-06 Necesidades básicas Ayer comí mi primer helado (de verdad) del año. De limón. De crema de limón. Lo necesitaba. Tengo unas necesidades básicas quizá un poco diferentes de las del resto de la humanidad. Bueno, en realidad, las necesidades de cada uno de nosotros son diferentes. Pero las mías me han labrado la fama que tengo de "raro". No soy raro. Necesito leer aunque sea una hoja del libro que hay sobre mi mesita cada noche. Esta necesidad sólo se puede evitar en caso de que la tasa de alcohol en sangre sea elevada. Necesito una cuota variable de abrazos semanales. Antes era diaria, aunque después de mi estancia en Italia esta necesidad tuvo que ser disminuida, con el consiguiente síndrome de abstinencia. Pero pasó. Necesito comer chocolate al menos una vez a la semana, y si es acompañado, mejor. Me gusta compartir mis chocolates, y me encanta recibir chocolates de los demás. Cuando comienza a hacer un poco de calor, necesito helado de limón. Tolero muchos otros sabores, aunque ninguno me sacia como el de limón. Ayer consideré que ya había comenzado el momento de comenzar con mis dosis de helado. De limón. Dormí más. Y mejor. Y hoy sonrío. Aunque no sé si eso se debe al limón o al fin de semana que se acerca. Y te voy a ver...
9-4-06 Alegría Las cosas habladas evitan sollozos. Alguien me hizo prometerle hace ya un año (un año casi justo, quizá pasados un par de dos días) que no iba a llorar. Los chicos no lloran. Dijo. Yo sólo he llorado un par de dos veces desde entonces. De pura alegría. Suelo llorar en la ducha. Yo. Lloro en la ducha porque así cuando salgo nadie sabe que he llorado. En casa no comprenden que la gente llore. Por eso aprovecho el champú. Es una buena excusa, el champú. Si se hablan bien las cosas, no hace falta ni llorar en la ducha. Pero de alegría sí se puede llorar. En la ducha y en la habitación y en donde sea. De alegría. Sólo he llorado dos veces de alegría. Dos.
10-4-06 Llorar En el cine sí se puede llorar. Está permitido. Los chicos también lloran en el cine. Sopa ... pero ya estaba subiendo por un camino hacia arriba, hacia la cima. Camino por decir algo. Subía y basta. Una vez en la cima me senté y comencé a esperar. Creo que pasé unos quinientos o setecientos años esperando. Las arañas subían por mis piernas y las polillas anidaron en mis rizos. Creo que crecían los yerbajos bajo mis pies, y fue eso lo que me molestó, así que decidí volver a casa. Allí había un plato de sopa. Caliente. Y con una simple caricia, apartaste de mi pelo las telarañas. También había un beso. Esperándome.
12/04/2006
11-4-06 Chicos de cartón - Chicos de plástico Hay chicos que son de cartón. Los ves y parecen sacados de alguna revista o algún libro ilustrado. Algunas veces tienen incluso los pies de página debajo de sus propios pies. Son chicos que no se mueven, para que no se les estropee la ropa que tan concienzudamente prepararon. Siempre tienen las manos en los bolsillos, estudiaron horas la pose. Hay otros chicos que son de plástico. Se mueven por las articulaciones de los brazos, las piernas y los pies. Muchas veces tienen las manos fijas en una postura. Se parecen mucho a los Jee Joes cuando se mueven. Hace un tiempo conocí a un chico de carne que se movía con un mecanismo de cuerda. Prometí a un amigo suyo darle cuerda mientras pudiera, aunque no me dejó hacerlo (él, no su amigo) más de un mes. Lástima. Yo, personalmente, prefiero los chicos que se mueven, que están despeinados y llevan la ropa que estaba a la parte de arriba de sus cajones. Los chicos que se mueven, y que bailan y que saben cerrar los ojos cuando deben cerrar los ojos.
19/04/2006
14-4-06 A la cara No me gusta cuando me llaman mentiroso y encima llevan la razón. Odio decir mentiras, y sin embargo las digo. Creo que hacía tiempo que necesitaba una lección. Que me dijeran las cosas, que me demostraran el daño que causo y que lo hicieran mirándome a la cara. Eso. Necesitaba mirar a la cara, a los ojos del dolor. Hay muchas cosas que aún no están claras en mi cabeza. Hay sentimientos con los que no sé qué hacer. Pero a pesar de todo, sé lo que quiero hacer. 15-4-06 Sutileza Volvió la astenia. A buenas horas, mangas verdes. Bueno, astenia no sé. Sólo me doy cuenta de que estoy cansado. No, no tengo sueño, pero estoy cansado. Siento que cualquier pequeño esfuerzo podrá acabar conmigo. Murió después de remover el vaso de la leche. Dirán los periódicos. Y por fin ocuparé las líneas que esperaba tiempo atrás. Comienza el tiempo de la sutileza... 16-4-06 No sé muy bien lo que necesito Las mañanas son peligrosas. Es muy fácil perder la cabeza, caer en la más absoluta desesperación. Las mañanas son menos peligrosas sentado en un sofá en el porche. Me gustaría crear un porche en mi casa para poner un sofá, y en los momentos de máximo riesgo salir y mirar el horizonte. Muchas veces no hace falta nada más. Hay veces en las que por las mañanas uno tiene ganas de poner la cabeza en los regazos, para no perderla. Siempre en los regazos equivocados... Aunque uno no sepa nunca cuales son los equivocados y cuales los acertados. Hay veces en las que por las mañanas uno decide equivocarse hasta en las miradas. Y ser uno nuevo en cada palabra de las que salen de la boca. Creo que necesito una ducha (para llorar). Y que me presten una camiseta. Creo que no sé muy bien lo que necesito. 18-4-06 Saco Tengo un saco de fondo roto donde voy metiendo los sentimientos con los que no sé que hacer. Es un saco grande que escondo bajo la cama de mi habitación, y allí guardo besos que no debería haber dado junto a mis primeros amores platónicos y las caricias de la semana pasada. Es curioso, porque yo voy metiendo cosas y parece que nunca se llena. Creo que es debido al agujero del fondo. Así que tengo la habitación llena de sentimientos con los que no sé que hacer. Y besos que no debería haber dado.
20/04/2006
No decir nada Subir en una moto y perderse por los caminos que tiene este pueblo. Llegar a un sitio agarrado a una cintura y callar y mirar el cielo y la oscuridad. Y callar y volver a no decir nada. No decir nada. Creo que ahí está el secreto de la felicidad. No decir nada. Y sonreír a los problemas.
22/04/2006
Hoy, día de las hogueras El día de las hogueras en mi pueblo se celebra la víspera del día de la patrona. Se hacen montones de leña en medio de la carretera, en las calles, sobre montones de tierra. Se encienden todas las hogueras a las diez en punto de la noche, y se comen chuletas en compañía de los vecinos. Los niños suelen comenzar a tirar petardos a media mañana, y no paran hasta que a las doce de la noche, los mayores sacan las docenas de cohetes borrachos, que llenan las calles. Son peligrosos los cohetes borrachos, yo salí con mi padre dos años a tirar, y luego el trabajo le hacía estar cansado y no salimos más. Creo que este año sí irá con mi hermano pequeño. Este año, justo en estos momentos, está comenzando a llover, por lo que la integridad de las tradiciones peligra ligeramente. Yo, por lo pronto, ya he tomado mi típico café del día de las hogueras, y he comenzado con los mantecados. ¿Os había dicho ya que estás todos invitados desde ahora hasta el 2 de mayo?
27/04/2006
23-4-06 Día de la Virgen Quizá la gente del pueblo podía estar acostumbrada a que el día de la Virgen lloviera, hiciera un frío espantoso o un calor estival en mitad de abril. Lo que estoy seguro que nadie podía prever era un viento pseudohuracanado. Ha sido gracioso ver a la gente con sus chales y sus mejores galas y sus mejores tacones balanceándose, creyendo perder el equilibrio por las ráfagas de viento. Más de un pañuelo de mujer ha salido volando y han tenido que ser los compañeros que iban más adelantados en la procesión los encargados de recogerlo. El viento debe ser incómodo también si llevas peineta. Las señoras y las niñas vestidas con sus trajes típicos de la zona, sujetando con una mano el ramo para ofrendárselo a la Virgen y con la otra mano procurando que la peineta no saliera volando (como los pañuelos y los chales de esta mañana). Ayer fue la lluvia. Hoy el viento. Me pregunto qué nos regalará el tiempo el día de la entrada de Moros y Cristianos (próximo 28 de abril, tomen nota).
24-4-06 CreoTengo tantas cosas que contar, tanto sobre lo que escribir, que mi cabeza no es capaz de organizar los pensamientos. ¿Os he dicho alguna vez que odio los móviles? Lo curioso es que mi factura de teléfono rara vez desciende de cantidades astronómicas. Pero lo creo causante de la pérdida absoluta de la confianza de medio mundo en el otro medio mundo. Es fácil decir cosas a través del móvil, e igual de fácil es malinterpretarlas. El próximo año felicitaré el nuevo año con la frase "te deseo millones de relaciones sin teléfono de por el medio". El viento no nos deja. Creo que puede ser el causante de que las ideas de mi cabeza estén así de revueltas. Como los rizos. Revueltos. Los rizos y las ideas, jeje. Por eso escribo un post sin pies ni cabeza ni comienzo ni final. Aunque igual lo acabo con la siguiente frase. El post, decía. Pero no. Porque aún me apetece contaros algo sobre la pérdida de tiempo. Me encanta perder el tiempo con caricias, y con besos, y con libros. Por eso, una relación buena nunca me parece una pérdida de tiempo aunque esté en su fin. Porque si ha sido buena, habrá de los tres elementos que he dicho antes. Ahora sí. Fin. Creo. 25-4-06 Nudo Llorar contra la almohada. Haber olvidado cómo se hace. Es un esfuerzo grande. Llorar. Es un esfuerzo grande intentar quitar el tapón que llevas desde horas atrás en el estómago. O en la barriga. Un nudo que no te deja respirar, ni te deja pensar, y sin embargo es difícil de quitar. Y entonces notas que los ojos se te llenan de vidrios, y aprietas la cara contra la almohada, para que no se oigan los gritos que ni siquiera eres capaz de emitir. La boca cerrada, casi desencajada por el dolor. Duele no poder quitarte ese nudo. Error Desde que tengo uso de razón, nunca he tomado una decisión correctamente. Y no sé hasta que punto me ha ido mal.
28/04/2006
VozVolví a perder la voz. No sé muy bien dónde la metí. Como tengo la habitación tan desordenada... El mayor problema es comunicarme con mis amigos, pues tengo que acercar la cabeza a su oído cada vez que quiero decirles algo... Aunque mirándolo desde este punto de vista, no es tan problema, porque así puedo susurrar historias y me cuesta menos esfuerzos dar abrazos... Me quedan más cerca.
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