|
Temas
Archivos
Enlaces
Webs o Blogs Personales
En mi MP3
En mi mesita de noche
Alter ego...
Enlázame!
Está pasando...
|
Se muestran los artículos pertenecientes a Mayo de 2004.
01/05/2004
El beso de la mujer arañaHace un momento. Cuando estábamos haciendo el amor y he llegado al orgasmo, he notado un picotazo en mi pene. Ahora, comienza a nublarse mi vista…
02/05/2004
LápicesLos lápices parecen guardar una inspiración especial, que se termina junto con la punta afilada...
03/05/2004
GigantesAnoche, cuando me asomé a la colina, los gigantes estaban inquietos. Danzaban febrilmente al son de un tambor, y uno de ellos intentaba afinar una melodía que yo ya había escuchado antes.
No sé muy bien qué es lo que les preocupa. Quizá por fin hayan notado que su eternidad se acaba. Creo que notan mi presencia, aunque deciden ignorarme. Puede ser que ya por fin sepan que la magia, los últimos hilos de quintaesencia, se les termina, y pronto les veremos.
Y entonces morirán... 03/05/2004 09:36 #. No hay comentarios. Comentar.
04/05/2004
Poesía inacabadaMe como noches manchadas de brea que se encienden en tus gemidos.
Me como astros y cometas empapados del sudor de tu espalda...
05/05/2004
La noche del eclipse/CumpleañosLas nubes, que habían estado cubriendo el cielo a lo largo del día, decidieron apartarse para dar lugar al anochecer. Y casi al mismo tiempo que desaparecía el último nimbo por un lado del horizonte, por el otro, por el este, la luna, aún llena, se desperezó y asomó sus ojos juguetones.
Una inmensa luna llena, argéntica, que fue dejando que la tierra se le interpusiera en su contemplar eterno al sol. Una luna llena, brillante, que fue haciéndose más chica poco a poco. Una inmensa luna llena que quedó a oscuras unos minutos después, resplandeciendo en rojo apagado, rojo que sería pasión si no estuvieras ahora tan lejos...
Hace 22 años y unas horas, una señora muy joven y muy guapa dormía ya abrazada a su hijo recién nacido, que era yo... Hoy me apetece darle las gracias, aunque sé que no va a leer estas líneas. Porque aunque discutamos mucho, la quiero...
06/05/2004
Soñando... I thought I was dreaming about you...
07/05/2004
La noche del cometa (I)La noche en que pasó el cometa, yo estaba tranquilamente cenando un plato de lubina a la sal.
De momento, mamá comenzó a gritar, ¡FUEGO!, ¡FUEGO!, y a dar saltos por toda la casa. La verdad es que yo me cabreé bastante, ya que acababa de llegar de la universidad, y estaba bastante cansado, por lo que sólo quería cenar tranquilo para acostarme pronto y leer hasta las mil.
Cuando 20 segundos después, comprobé que mamá no dejaba de gritar, y además, se habían añadido a sus berridos los de mi hermano pequeño, decidí asomarme al balcón, lugar en el que se encontraban para reñirles, ya que estarían llamando la atención en todo el vecindario.
Pero cuál fue mi sorpresa al salir al exterior y descubrir el cielo completo en llamas...
Para ser sincero, debo decir que desprendía un calorcito muy agradable, puesto que estábamos en uno de los eneros más fríos que había vivido. Y además el espectáculo era sorprendente. Al igual que sorprendente era ver que había infinidad de personas en la misma situación que mi madre y mi hermano.
Me quedé contemplando el cielo cerca de 3 minutos, como embelesado, y cuando me cansé, me metí en el comedor, dispuesto a terminar mi cena...
08/05/2004
Mar Me encanta caminar sobre la sombra que en el mar dejan las núbes...
10/05/2004
Las Invasiones Bárbaras![fangoria[1].jpg](http://arbolesmojados.blogia.com/upload/fangoria[1].jpg) El sábado San Vicente del Raspeig (Alicante) quedó cubierto de chapas, chalecos, flequillos y piruletas. El sábado, en San Vicente del Raspeig (Alicante), bailé como un loco y saqué al gay que llevo dentro al ritmo de Ellos, Astrud o la maravillosa Alaska...
11/05/2004
Mi primer pensamientoNo quiero tener que hacerme a la idea de que habrá un día, quizá dentro de un mes, quizá en 60 años, en el que me levantaré y no serás mi primer pensamiento por la mañana.
12/05/2004
No sé exactamente... No sé exactamente qué está pasando en el mundo últimamente, pero imagino que debe ser algo grave. Tan importante y tan grave que el otro día me crucé por la calle con un payaso que no podía dejar de llorar. Y no lloraba con ese llanto que tienen a veces los payasos que a los que los vemos, nos causa gracia. No. Era un llanto amargo, que hacía que todos los que estaban a su alrededor estallaran a su vez en el más sentido de los llantos. Paseando por la avenida de la gran ciudad también me encontré mimos que no dejaban de hablar. Y músicos que tocaban melodías desafinadas con instrumentos medio rotos... No sé exactamente qué está pasando en el mundo últimamente... O igual lo que está pasando, ocurre en mi cabeza, y hace que vea el mundo en grises y negros...
13/05/2004
Tú que todo lo sabesTal vez, tal vez tú puedas encontrar lo que a mí me resulta imposible, lo que no he conseguido minuto tras minuto de una noche de insomnio, porque nada confiesan los últimos esfuerzos del ascensor inútil y mantienen silencio los ruidos de la luz y los primeros coches.
Pero tal vez, seguro que tú puedes, porque todo lo piensas y a todo le das vueltas, encontrar lo que a mí me resulta imposible, un lugar de mi cuerpo, un rincón de mis ojos que no sean memoria de tu cuerpo y tus ojos, de tu pelo que sabe llorar como un recuerdo sobre nosotros juntos, de los labios que saben callarse como un sueño, de las manos que buscan mi cara y me preguntan y no esperan respuesta.
Seguro que tú puedes porque lo piensas todo, pero yo nada encuentro, nada encuentro en mí mismo que no viva rendido a ser memoria, amor de ti, sombra de lo que existe porque te pertenece.
Luís García Montero. Del libro "Completamente Viernes". Esta tarde tengo una merienda un tanto especial... Con el poeta en el que encontré mis sentimientos escritos...
14/05/2004
Warning Cuidado que muerdo...
15/05/2004
LocuraAnoche, mientras volvía a discutir contigo, sentí una sensación muy extraña. Fue como si, de momento, fuera consciente de una parte de mí que hasta entonces ignoraba.
Y cuando colgué el teléfono, durante unos minutos, quedaron abiertas frente a mí las puertas de la locura.
Ahora, tengo miedo de volver a mirar en su interior...
16/05/2004
Cerrando la puertaMientras cerraba la puerta del local, pasó por mi cabeza que quizá estaba cerrando algo más en mi interior.
Y recordé, en un instante fugaz, días de césped y mañanas de playa y tardes en la ciudad, robándonos besos por los rincones.
Y noches interminables, en las que casi rezábamos para que no amaneciera.
Y unas zapatillas de andar por casa que se quedan bajo tu cama.
Y entonces, llovieron galaxias, todas por ti...
17/05/2004
Corazón de mudanza Puede que sólo sean un par de DVD’s, pero la rutina de “ahora que se ha terminado, vamos a devolvernos nuestras cosas”, para mí va a ser como una mudanza en la que me vaya de tu corazón... esta casa, sabe demasiado sus paredes, escucharon tanto que han salido grietas en el corazón de ambos y han perdido ya su brillo los armarios y las luces del salón ya se apagaron esta nuestra casa se ha cansado de peleas, gritos y portazos de esconder tras sus cortinas tantos desencanto, provocado por el paso de los años ya empezado tanto amor a hacernos daño cajas de cartón, amontonadas en la entrada esto de quién es, si no te importa, me lo quedaré te noto al hablar, una forzada naturalidad te puedes reir, y a solas llorar corazón de mudanza tengo el corazón de mudanza esta nueva casa es más pequeña me acostumbraré a vivir en ella por las noches dormiré pendiente de la puerta esperando como siempre a que tu vuelvas y con tu ausencia dormiré cuando amanezca esta casa sabe demasiado sus paredes escucharon tanto que han salido grietas en el corazón de ambos y han perdido ya su brillo los armarios y las luces del salón ya se apagaron esta nuestra casa se ha cansado de peleas gritos y portazos de esconder tras sus cortinas tanto desencanto provocado por el paso de los años ha empezado tanto amor ha hacernos daño...
Tontxu - Corazón de mudanza
18/05/2004
De vuelta al palacio de la LunaAl tiempo que abría el portón con la llave plateada que llevaba siempre colgada del cuello, me invadió un fuerte olor a cerrado. Hacía casi tres meses que no ponía los pies por allí, y se notaba en el polvo acumulado sobre los muebles.
Tras dejar mis baúles en la habitación de la torre, corrí al gran salón para encender la chimenea, pues el ambiente era frío.
No había luz, ni la habría en los próximos 14 días, por lo que tenía que deambular por las estancias con una lámpara de aceite hasta que saliera al jardín junto al bosque para recoger unas cuantas luciérnagas, que volverían a dar vida y a iluminar el palacio una vez volaran libres por el techo.
En mi continuo deambular por los pasillos, crucé en varias ocasiones algún espejo, que las primeras veces aún me devolvió la imagen de un chico de cabellos rizados, nada que ver con la cabeza redonda tapizada con un césped de pelo corto que lucía desde el fin de semana.
Y tras realizar las comprobaciones de rigor, bajar al bosque a por algo de leña y recoger en una botella de conserva un algunos centenares de coleópteros luminosos, me deslicé entre la alfombra y una mullida manta, frente al fuego, y me abandoné con un libro, rodeado por aquellos muros de melancolía cristalizada mientras, allá arriba, la Tierra aparecía por el horizonte.
19/05/2004
12'95 €Es el precio de una sonrisa mía cuando creía que no me quedaban más por dar... Gimiendo esperanza Como gotitas de alegría deslizándose sobre mi melancolía... Trillón y medio de suspiros imaginados por una Magainquieta y juguetona, silbando dulzura, gimiendo esperanza... “Mi querida solución lumínica, desde que te has ido mi calle es gris plomo, las paredes de mi cuarto blanco agrio, y mi jardín varillas de paraguas...” Maga - Fragmento de "Astrolabios"Promesas rotasUna vez, hace tiempo, me juré a mí mismo que no me volvería a enamorar, que después, si las cosas no salían bien, lo pasaba muy mal...
Gracias a Dios, me traicioné.
20/05/2004
A flotar Esta mañana me sentía tan vacío que comencé a flotar por el techo de la habitación, y hasta que no me llené los bolsillos de botones, no conseguí volver a poner los pies en el suelo...
21/05/2004
DesintoxicándomeMe paso el día completo mirando la pantalla del móvil, para ver si tengo llamadas perdidas o mensajes nuevos.
Hay momentos en que noto como me vibra el bolsillo, allí donde guardo el móvil, y al mirarlo ansioso descubro que era una falsa alarma.
Cro... creo que voy a tener que apuntarme a alguna clínica de desintoxicación de teléfonos...
22/05/2004
Cambio...Qué difícil es cambiar, aunque sea de mis planes de futuro, un amplio loft para dos adultos y dos niños, por un pequeño estudio desordenado, en pleno centro de una ciudad sucia, para mí solo...
23/05/2004
Desde fueraAyer por la noche, mientras estaba en la cama, decidí que a partir de hoy, me miraría a mí mismo desde fuera, como si fuera un perfecto extraño para mí mismo, para así analizar mis actos y comportamientos. Los descubrimientos que estoy realizando son asombrosos. No era consciente de muchas tonterías, inutilidades y guarradas que hago. Este individuo que parece que no conozco y soy yo, piensa y actúa como un enfermo mental, como un depravado. Corre tras las faldas y los pantalones de la primera "nenita" de ojos claros y pelo rubio que se cruza por la calle. En la intimidad de su habitación, o cuando se cree no observado, se hurga la nariz y luego hace pelotillas con los mocos que saca de esas prospecciones petrolíferas. Se masturba con frecuencia pensando en amigas y desconocidos. Grita a su hermano pequeño e ignora al mayor. Se arranca los pelos uno a uno en la cama, mientras lee. No estudia...
Comienzo a asustarme de mí mismo, aunque me he obligado a continuar con la observación, aunque creo que tendré que extremar las precauciones para no darme cuenta de que me espío. Continuaré informando...
24/05/2004
La realidad—Bueno, pues eso, buenas noches —me dijiste en el quicio del portal de tu casa, con esa mirada tuya que no sé si me dice que te gustaría pasar las noches como estas conmigo o si realmente me estás despidiendo.— Ya nos veremos...
—¿Mañana? —pregunto con apremio.
—No, mañana tengo que adelantar cosas de la uni... Hasta el... el viernes.
Y yo por dentro gritando que no, que no voy a aguantar hasta el viernes, que voy a pedirte que me invites a subir a casa, con la excusa de beber algo, y luego robarte un beso en cuanto te descuides. Pero no, cierras la puerta, y me quedo allí solo, y me voy hacia casa, cabizbajo y (más) deprimido, soñando quizá despierto, con un solo beso tuyo.
25/05/2004
La literatura (I)—Bueno, pues eso, buenas noches... O... ¿quieres subir un rato y hablamos? —Vale, ya sabes que no me gusta volver demasiado pronto a casa, que en el momento cierre la puerta, es como si se hubiera terminado el fin de semana. —Pues súbete un rato, y me haces compañía. Y entre vasos de agua y magdalenas y galletas, sonrisas chistes, confesiones y complicidad, sonaron en el reloj del campanario las 4'30. —Uy, cuando llegué a casa me van a matar... Mejor si me voy yendo... —¡Jo!, con lo bien que me lo estaba pasando... Bueno, ya nos vemos el... ¿el viernes? —Pues imagino que sí... Buenas noch... Y tu boca no me dejó continuar.
26/05/2004
La literatura (II)—Bueno, pues eso, buenas noches... — ¡Espera!, ¿te importaría que subiera y me das un vaso de agua?
—Venga, claro, sube. Y en cuanto cerraste la puerta, te paraste en seco, y yo choqué por detrás contigo. Y te giraste despacio, me miraste a la cara con esos ojos serios, y lentamente, centímetro a centímetro, fui acercando mis labios a mis sueños, para por fin cumplirlos. Y cuando el reloj del campanario dio las cuatro y media, salí corriendo sonriente de tu casa, dejándote entre sueños, colocándome la ropa recién puesta, pensando en el viernes, cuando volvería a verte...
27/05/2004
Poder decirte Me gustaría poder decirte que mi saldo de caramelos, gominolas, nubes de algodón, suspiros, caricias, ganchitos, perdones y amor, se me había terminado que ya no eres el primero al despertar o que caminé tan lejos que ya no iba a volver. Decirte que tomé un barco de nuevo hacia la isla desconocida y que ahora andaba buscando en el fondo del mar. Que recorto en el cole corazones de papel sin ninguna dificultad, y que sonrío sin parar a jóvenes y ayudo a cruzar la calle a viejas... Me gustaría poder decirte tantas mentiras como estas, y más. Y que ya no te quiero. Pero no puedo. La literatura (III)—Bueno, pues eso, buenas noches...
— ¿Me dejas que te diga un pensamiento sin calcular las repercusiones que pueda tener? —... —Tengo unas ganas impresionantes de besarte. Casi desde el momento en que nos conocimos. Entonces me cogiste de la mano, allí, en el portal de tu edificio, me guiaste escaleras arriba hacia tu casa, y mientras se cerraba la puerta calmabas mi sed con un vaso lleno del agua de tus labios. Un beso eterno que duró hasta las 4'30 am., hora en la que me fui corriendo a casa dejando olvidado, como la Cenicienta, una astillita olvidada en tu corazón...
28/05/2004
Ratas y Laberintos Aunque sólo se tratase de una leyenda, aunque fuese genéticamente imposible, el monstruo había vuelto. Coincidió con los disturbios de la ciudad tras la tercera guerra. Al principio vagaba errante por entre los edificios, devorando a la gente que se escondía en los coches y acechando en la noche a los sin techo. Pero pronto el ayuntamiento tomó medidas. Habían probado de todo, todas las armas posibles e imposibles, y ni siquiera le habían herido. Así que recurrieron de nuevo a la leyenda. En un tiempo record construyeron galerías subterráneas en las afueras de la ciudad. Y consiguieron encerrarle en ellas. Ahora, cada año, 12 fornidos muchachos y 12 hermosas vírgenes, elegidas en un funesto sorteo, entraban en las grutas, como ratas en un laberinto, para aplacar el hambre de la bestia. Todos sabían que así, mantendrían contentos a los dioses... La literatura (IV)—Bueno, pues eso, buenas noches... —¡Jo!, no me dejes así, no tengo ánimos para bajar ahora solo a casa. —Si quieres... si te apetece, puedes subir un rato a casa y hablamos... Pero no tenemos que hacer ruido, que mi familia duerme... Subimos por las escaleras y abriste despacito la puerta, para no hacer ruido. Entramos y fuimos directos a tu habitación. Una vez allí, nos sentamos cada uno en un rincón de la cama, y con la luz de una sola vela comenzamos a hablar, y pasaron los minutos. —Si no te importa, voy un momento a la cocina, que necesito beber un vaso de agua. —Tranquilo, ve, te espero aquí. Y cuando volví te encontré metido en la cama, con la sábana hasta el cuello. —Es que tenía frío y he pensado que aquí dentro dejaría de temblar. Continuamos hablando de nuestras cosas, de nuestros problemas en la uni, de nuestras preocupaciones con los amigos, de nuestros planes de futuro. Y de pronto yo comencé a temblar. Quizá fuera por tu proximidad. Quizá porque realmente tenía frío. —Métete en la cama... si quieres. Aquí se está calentito. —Ya, pero es que la ropa me molestaría... Y además, se está haciendo tarde. Aunque yo estoy muy bien aquí, y no estoy nada cansado... —Pues quítate lo que te moleste y te quedas un rato más hablando... Y mientras me quitaba la camiseta y los pantalones, vi tus ojos, que me contemplaban con deseo. Y al apartar la manta para dejarme entrar en la cama, te descubrí a penas vestido con la ropa interior... Y metí los pies dentro de la cama y encontré los tuyos, que tomaron los mío fríos, al tiempo que tus manos cogían las mías y comenzaban a acariciarlas, acercándote cada vez más a mi cabeza. Y tus mientras tus manos recorrían el trayecto que les faltaba, tus labios hacía ya unos segundos que habían encontrado los míos. Y fuera, el reloj del campanario daba las cuatro y media de la madrugada. Y la luna era llena...
29/05/2004
La literatura (V)—Bueno, pues eso, buenas noches...
—Buenas noches, ya nos vemos...
—¿Sabes? Ahora me tomaría una tarrina de helado de chocolate. Pero estoy seguro de que en mi casa no queda nada.
—Ahora que lo dices, a mí también me apetece bastante. Ya estoy cansado de esta dichosa dieta. A veces me apetece darme un caprichito.
—Podríamos... Podría coger el coche y nos vamos a buscar por aquí cerca algún sitio que esté abierto. Cómo echo de menos aquí los 24 horas... Pero a saber dónde hay que ir...
—Pues imagino que como muy lejos, hasta la gasolinera que hay bajando a la ciudad. Y sin más preámbulos, subimos en el coche que estaba allí al lado y nos dirigimos hacia la gasolinera, perdida a mitad camino entre los pueblos del interior y la ciudad. Aunque en realidad, estaba tan solo a 15 minutos desde dónde estábamos. El dependiente quedó un poco sorprendido al vernos llegar a esas horas. Y sobretodo al ver que sólo íbamos a por helado, que no queríamos ponerle carburante al coche. Pero nosotros le ignoramos. Compramos una tarrina grande de helado de chocolate. Y dos cucharas. Y nos fuimos. De vuelta a casa, en la torre del campanario del pueblo anterior al nuestro, sonaban las cuatro y media de la madrugada. —Creo que se nos ha hecho un poco tarde —dije pensando en las represalias paternas que sufriría al día siguiente. —Tranquilo, ahora nos comemos el helado y te acerco a casa. Por cierto, ¿dónde te apetece que vayamos a tomarlo? "Dónde tú quieras". Y dicho esto, cerré los ojos como si estuviera jugando a la gallinita ciega, y te pedí que me avisaras cuando hubiéramos llegado. Una vez noté que el coche se había parado, y tras haber superado la curiosidad que me había embargado, me permitiste mirar a mi alrededor, para comprobar que me encontraba en una de esas calles del casco viejo del pueblo, de las que se encuentran en la zona alta y desde donde se dice, que en los días claros se puede ver el mar. Ahora sólo se distinguía la luz que emitía la ciudad. Y sin embargo, el paisaje continuaba teniendo algo de mágico. —¡A comer! —sugerí para que no se me notaran los nervios. Y acto seguido, atacamos la tarrina por riguroso orden. —¡Te has manchado la barbilla, guarro! —¿No tendrás un pañuelo para limpiarme? —efectivamente, noté unas gotas de helado derramarse por la comisura de mis labios y descender hacia la barbilla. —Espera, que ahora te lo limpio yo... Y en vez de sacar un pañuelo, acercaste, lentamente, tu boca a la gota que estaba a punto de caer de mi mentón, para luego dejarme que probara aquel helado que en realidad era mío... Premios y otras cosasBueno, bueno... Me piden que lo cuente, pero me vence la modestia... Porque al contrario de lo que le ocurre a mucha gente, a mí Dios me dio modestia de sobra...
La cuestión es que ayer me llamaron desde mi universidad para informarme de que había ganado el accésit del concurso de poesía que se organiza allí cada año. La obra que presenté la conocéis casi todos los que visitáis esta página con frecuencia. Es una recopilación de ciertos poemas míos, aunque en su mayoría los he colgado en esta página.
Si son o no merecedores del premio, no soy yo la persona más apropiada para decirlo...
Os he dejado un enlace en "El hombre que plantaba árboles" (la ventana que hay a la izquierda de esta página que hace las funciones de agenda cultural) para que os podáis descargar el volumen que presenté al certamen.
Y nada más, que gracias por estar ahí y animarme a que continúe escribiendo. Porque el verdadero premio para mí sois vosotros... Un abrazo!
30/05/2004
La literatura (y VI)—Bueno, pues eso, buenas noches…
—Buenas noches, chaval, hasta pronto…
—Doro… creo que te quiero…
—Yo también creo que te quiero…
Y por mucho que me empeñe en escribir finales felices a esta historia, no consigo que tengan repercusión en la realidad, y me quedo con el sabor agridulce de tus labios entre las letras de una libreta de notas...
31/05/2004
La Ciudad de la Luna La ciudad de la Luna se alza a los pies de la vieja montaña mágica. Sus pobladores, desde tiempos inmemoriales, se aplicaron en la ardua tarea de profundizar en la tierra y extraer los más ricos y bellos elementos. Por ello, las casas y palacetes de la ciudad de la Luna no tienen igual. Sus infinitas plantas e imposibles arquitecturas hacen pensar en locos ingenieros y constructores. En esta ciudad, ser minero no es una profesión de baja categoría, sino más bien todo lo contrario. Hay gente que mata para conseguir un puesto en el gremio de los excavadores. Pero hoy, la ciudad de la Luna anda revuelta. Unex, el más joven de los que cada mañana se adentran en las fauces de la montaña, ha vuelto con el más inesperado tesoro. En medio de una veta de oro-diamantado, ha encontrado una piedra de 200 onzas de peso de la más pura realidad... [Tic, Tac] [Tic, Tac]
Se me escapan minutos [tic] que se convierten en eternidades [tac] de tu ausencia. [tic] Segundos eónicos si te echo de menos. [tac] Unos días interminables [tic] que pasan a ser un momento [tac] si te veo cruzar la puerta [tic] (de mis pensamientos). [tac]
Una semana insoportable [tic] que se hace un instante [tac] en cuanto apareces [tic] (en mis sueños). [tac]
|