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Bajo Arboles Mojados

Personal

Aire

Cerrar puertas y no dejarlas entornadas... Ya me lo decía mi madre de pequeño, que luego se crean corrientes de aire que arrastran demasiadas cosas.

Condicional

Y entonces aprendí a poner los punto y final al principio de las oraciones condicionales...

Cuenta fija

Los días pasan en esta cárcel postiza, sin barrotes en las ventanas pero con grandes limitaciones. Los gritos quizá se hayan escondido en alguna esquina, o bajo la cama, o dentro de algún armario (temidos armarios).

Sin embargo, durante estos días en los que quizá he descuidado un poco más mis aficiones bloggeras, ha aparecido un nuevo miedo, una nueva limitación que se suma a las que pueda tener ya de por sí.

Durante estas jornadas he bailado y he bebido y he abrazado y besado a los que siempre están cerca, y he echado de menos a los que andan a miles de kilómetros. Y las lágrimas han continuado atrapadas sin poder derramarse.

Y me he visto a mí mismo creándome nuevos muros, altos, duros e inaccesibles. Muros y torres para esconder y guardar sentimientos y besos. Me he sorprendido también al comprobar mis inestabilidades, al reconocer mis miedos y admitir mi incapacidad para sustentar el ánimo y las sonrisas de terceros...

Está claro que si yo mismo no soy capaz de asegurarme una cuenta fija de felicidad, no puedo soportar con la carga de saberme propietario de nada ni de nadie.

Ahora sólo espero que el próximo disco de Coldplay salga pronto y sea capaz de animarme algo...

Mazinguer XVI

Creo que para seguir con los posts que están realizando el resto de bloggeros, deberé hacer una breve reflexión sobre el nuevo Papa...

Comencemos por el nombre. La verdad, es que no me impone demasiado un jefe de iglesia que se llama casi igual que el robot protagonista de una serie de dibujos que todos tenemos en la cabeza... Eso, a parte de saber que es (o era, no sé si las responsabilidades son compatibles) el mayor representante de una organización que en un tiempo fue la perseguidora de brujas y magos (véase Santo Oficio).

Continuando con el análisis papal, creo que no sabrá adaptarse a los nuevos tiempos; y si nuestro querido (o no tanto) Juan Pablo II ya fue algo drástico en cuanto a la política del uso de preservativos, creo que este nuevo personaje lo será aún más. No se extrañen si en estos años de pontificado el SIDA aumenta aún más sus porcentajes en los países con un índice de desarrollo menor al que nos encontramos. Por no hablar de los millones de pre-adolescentes embarazadas...

Podría alargarme discutiendo sobre el celibato, la presencia de la mujer en la iglesia, la relación con los más pobres, y un largo etc., pero creo que ya le he dedicado demasiadas líneas a un personaje que ahora, después de muchos años de análisis interior y pérdida de la fe, ni me va ni me viene.

Así que sólo me queda desearle lo mejor en sus años de pontificio.

¡¡Larga (o no tanta) vida a Mazinguer XVI!!

Ejecución

Sobreviví a mi primer campamento como monitor, a pesar de haber pensado en algún momento las siguientes palabras:

"Reunido el comité de monitores en la mañana después de vuestra primera noche aquí, hemos decidido, y sin que cree precedente, ahorcar a un par de vosotros, elegidos azarosamente a dedo, con la intención de ejercer ejemplo de lo que vamos a ser capaces de hacer de ahora en adelante en caso de que no se acaten nuestras órdenes.
La ejecución será a primera hora de la tarde y se realizará en la viga metálica que atraviesa el salón de recepción.
La gente que, deseosa de más sangre, quiera acudir al evento con piedras para aumentar la agonía de los allí ejecutados, será autorizada a llevar tan solo dos de estos objetos..."

Volví el domingo por la tarde y algo tarde, para volver a sumirme en mi cuento personal, en esa aureola de fantasía que se encuentra situada ahora mismo sobre mi casa. Abrí la puerta y me recibieron a gritos... "Nada como volver a casa", pensé.

El concierto no fue mal. No me equivoqué en los solos, aunque al principio el oboe estaba excesivamente bajo.

He dormido como un tronco. Abrazado a Momo (como hacía un mes que no lo hacía).

Creo que comienzo a tener ciertas carencias afectivas...

Otro de mis cuentos

Anteayer volví a discutir con mis padres. La verdad es que todo surgió de una situación muy tonta. Pero como siempre, comenzaron las recriminaciones por su parte, recriminaciones sobre cosas que en parte, no tenían sentido ni razón.

Desde entonces, la situación en casa es de ficticia tranquilidad. Andamos todos como sobre nubes, es una irrealidad que a veces me llena de hastío, me cansa y me da dolor de cabeza. Es como estar viviendo en una de las historias que escribo. Creo que por fin he cumplido el sueño que he tenido desde pequeño, el de convertirme en protagonista de un cuento.

Sólo que ahora me doy cuenta de que no me gusta lo más mínimo...

Carta a V.

Estimado V.

Se acerca el día en el que se cumplirán los dos años de nuestro encuentro.

Si tuviera que buscar alguna palabra para describirlo, no podría encontrar ninguna más apropiada que fortuito. Por dos razones:

La primera hace referencia al elemento casual que comporta la palabra. Porque desde que nos separamos, la vida no ha dejado de ser para mí un cúmulo de casualidades que me han llevado a otras personas, a otras situaciones que me han ayudado a crecer, a evolucionar (a svilupparmi), y a darme cuenta de que nunca llegaré a alcanzar todo lo que me gustaría. Y esto no me deprime, porque pienso en un futuro lleno de nuevas búsquedas de lo desconocido, para intentar llenar al menos, parte de las estanterías que a mi muerte, continuarán casi vacías. Esto no me desanima, sino que me incita a continuar...

La segunda razón está relacionada con la acepción de fortuna que se entrevé en la palabra fortuito. Porque fue una casualidad afortunada que aquella noche nos encontráramos, como intentando salvarnos de un mundo que nos ahogaba, y de allí, partiera lo que, hasta no hace ni dos meses, fue la relación que más me ha marcado.

Porque tengo claro que aquella noche por Madrid, lancé la última cometa que me quedaba y logré pescar un ángel caído. Después tú mismo me enseñaste a construir más cometas. De ti nacieron millones de palabras que estaban atrapadas en mi cabeza, escondidas en algún rincón de mis circunvoluciones. Tú me enseñaste a darles forma y atarlas con hilos finos y livianos. Y me diste la paciencia de esperar.

Porque me creí afortunado de haberte conocido (de haberte tenido), pensando que eras el único ángel caído sobre la faz de la tierra. Y hace a penas dos meses, la vida volvió a dar una vuelta y me mostró a otro como tú. Lo más extraño es que esta vez, al mirarle, me vi en un espejo.

Así, ahora veo un futuro extraño, quizá triste (la vida es triste, es algo que he aprendido en estos dos años). Pero voy a intentar combatir esta tristeza con nuevas palabras y gemidos entrecortados al amanecer.

Y continuaré buscando más como tú, como el otro, como yo (ahora lo sé). Porque me creí con suerte de haber conocido a uno, la vida me concedió un segundo, y ahora pienso esperar aún más...

Escrito el 4 de Abril de 2mil5

Estación de Paso

Anoche volví a decirlo mientras hablaba por teléfono... Que está claro que no estoy nada centrado desde mi vuelta.

Y parece mentira, sobretodo teniendo en cuenta que están a punto de cumplirse los dos meses de mi llegada. Pero no acabo de aclimatarme.

También dije que cuando después de Navidades volví a Parma para terminar mi Erasmus, mientras entraba en la ciudad, notaba ese sentimiento que se siente al volver a casa. Sentimiento que no tuve a mi regreso a España.

Que quizá no quiera acabar de aclimatarme otra vez a esto. Porque cada vez está más claro que es una estación de paso.

Sólo espero encontrar pronto mi próximo destino (aunque no sea el final).

Ansiedades

Psicólogos del mundo (aunque más bien debería decir, psicólogos que leen estas líneas):
Les propongo un trato. Es un juego sencillo, de verdad, no se asusten. Yo ahora les enumero un caso que le sucede a un amigo mío. Es una persona muy allegada, por ello me preocupo de esta forma por su salud mental. Ustedes me dan consejo (para él, está claro), y así ganamos todos, ustedes en satisfacción personal, mi amigo en autoestima y yo en ahorro de problemas...

Les expongo.

Pues resulta que desde hace una semana aproximadamente, mi amigo siente una ansiedad ansiosa. Sí, es el mismo sentimiento que le provoca un hambre desbocada en cuanto ve comida (aunque en realidad haya comido a penas una hora atrás).
La misma ansiedad que no le permite conciliar el sueño con tranquilidad.
O que le causa esta sensación de malestar que a veces le llega a postrar media hora con la mirada perdida en el infinito.

Como condicionantes ambientales, cabría destacar una situación familiar hostil que no le ayuda en lo más mínimo a recuperarse de estos achaques del alma que no es la primera vez que sufro... digo, sufre.

Y poco más que sea capaz de recordar.

Si ustedes son capaces de darme una solución de lo que me le pasa, les agradecería mucho su ayuda...

Serio

Que de verdad me estoy convirtiendo en una persona seria. La otra noche me mandaron un sms donde me decían que tenía una sonrisa bonita, aunque la mostrara poco. La verdad es que no lo sé, porque a penas la practico, y tengo miedo de acabar perdiéndola (sobretodo si es cierto eso del atractivo de mi sonrisa... no quiero dejar escapar armas de seducción así como así).

Recién llegado a Parma escribí una poesía que se llamaba "Añil Inundado", en la que había un verso que decía:

Sonrisas escasas
y un abrazo que me canso de recordar

Pues parece que desde entonces, y a pesar de que no he dejado de tener momentos felices, no he ejercido mi derecho (debería ser mi obligación) de sonreír. Y ahora comienzo a ser consciente de ello.

Quizá, con aquella independencia que fui a buscar, encontré también algo de seriedad que me ha medio-esclavizado...

Mad World

Ahora comprendo dónde estaba mi error. No sé cómo no me di cuenta antes.

Que la canción era la equivocada. Que no te debía pensar con los arpegios de una guitarra pidiendo una oración pagana, sino con los acordes de un piano que acompañan a un sabio declamando lo loco que anda el mundo...

Nórdico

Está claro que los edredones nórdicos son la gran prueba. Por más de 5 años he tenido que pedir ayuda a quien fuera para que me ayudaran a embutirlos dentro de su correspondiente funda. Cuando estaba en casa reclamaba a mis padres o hermanos, y durante mi estancia en Italia, he pedido la ayuda de mis compañeros de piso.

En más de una ocasión han sido el centro de nuestras conversaciones. Que son casi imposibles de poner sin ayuda, sin compañía. Así que cuando me pensaba en mi futuro no tan lejano, siempre rehuía colocar uno de estos instrumentos del diablo en mi cama imaginaria. Porque solo iba a ser incapaz de colocarlo.

Sin embargo hoy, después de cerca de un cuarto de hora, he conseguido meterlo.

Solo.

Creo que el destino me está dando pistas de algo que no quiero acabar de aceptar...

Corte de pelo (III)

—Me gustaba más cuando tenías el pelo largo.
—Ya, a mí también me gusta tener el pelo algo más largo.
—Así no se puede jugar con él. Siempre hay que tener algo de pelo para poder jugar con él.
—Sí, yo pienso lo mismo, pero las caricias se van acumulando, y se enredan en los pelos rizados. Y llega un momento en el que no puedes pensar con claridad. Por eso, me gusta cortármelo de vez en cuando, para dejar paso a nuevas caricias...

Echo de menos/Violeta

Esa luz que entraba por la ventana de tu habitación a media tarde, cuando dormías la siesta y yo siempre te interrumpía con mis problemas.

Que quiero abrir los ojos (o tiempo)

Que quiero abrir los ojos. Pero no me dejan.
Necesito saber exactamente lo que siento, cómo me siento, por quién lo siento, por qué lo siento.

No me ayudan nada los besos, las pasiones desatadas, las caricias, que me cojan de las muñecas para mantenerme en el sofá (en la cama).

Si pudiera, me metería una temporada bajo tierra. Con una libreta y muchos discos. La comida me da igual, en estas condiciones, ni siquiera la disfruto.
Me metería a pensar. A aclararme. Que no quiero que la entrepierna me gobierne. Que no quiero que el corazón se desboque.

Que sólo quiero llorar.

Y ni eso,
puedo hacerlo a gusto...

Imposibles/Posibles

Entrar los dos en el marco del mismo espejo...

Hasta pronto

Imagino que esto significa madurar y hacerse mayor.

Entender que decir hasta pronto a los amigos implica un tiempo algo más largo que un par de días.

Así me va

Todo el mundo me dice que soy una persona muy sensible.

Así me van las cosas.

Voz

La genética, de la mano de su caprichoso amigo el azar, quiso que heredara, por vía paterna, el extraño cromosoma E.

Éste, llamado así por ser la inicial del primer afectado en el que se encontró, no es más que una deformación causada por un par de duplicaciones de brazos cromosómicos y deleciones de zonas no codificantes, quedando al final un cuerpo dotado de múltiples copias para el gen de la afonía crónica.

Por esa razón, y añadiendo a mi predisposición genética, una sonada fiesta en la gran ciudad en la que habito, me voz quedó extraviada en la tarde-noche del día 12.

Así pues, ruego a quien la encuentre, por favor, me la devuelva...

Yendo

Es como cuando hay interferencias en la televisión y la imagen se duplica, y una se queda fija, centrada en la pantalla, y la otra se desplaza lateralmente, sin parar.

Así es como me siento. Que me estoy yendo... Y sé que sólo los abrazos me pueden sujetar.