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Bajo Arboles Mojados

Niebla

Es una masa blancuza que no deja ver... Hay incluso escarcha en las superficies de los objetos màs frìos...

El hielo intenta crecer sobre mì... La niebla no me deja ver...

Alguien encienda el faro, porfavor...

Para siempre

-Ahora -dijo imperiosa- iremos a tu cuarto pequeño y viviremos juntos para siempre. -Se quitó la capa de los hombros angulosos y la dejó caer. Se arrodilló delante de mí, sonriendo, y me empujó hacia atrás hasta acostarme. Se echó a mi lado, acercando a mi mejilla una mejilla aterciopelada, con una pierna cruzada sobre mi pierna.- Para siempre -repitió.

"El verano del pequeño San John", de John Crowley.

Arte

Las esculturas eran gigantescas, y nadie podía explicar de ningún modo su presencia allí, a la entrada del arco sagrado.

Los viejos contaban leyendas sobre dioses juguetones, que se dedicaban a construír formas humanoides con granito de las montañas circundantes.

Otros, sin embargo, atribuían la autoría a los locos escapados del sanatorio de la falda de la colina.

Fuesen quienes fuesen los "culpables", sólo se podía decir una palabra para sobre ellas.

Eran geniales...

Secretos

Quizá no fueran nada más que eso, simples susurros en la noche.

Yo, sin embargo, me decidí a pensar que más bien pudieran ser aquellos secretos que intentabas esconderme...

Día de Reyes

Jejeje... Otro año consigo engañar a los Reyes... Y es que como me escondo cuando hago las cosas malas... Pues no se enteran y luego llegan cargados...

¿Y a ti? ¿Te han traído muchas cosas?

¿Qué ves?

—Hubo un tiempo en el que con sólo mirarte a los ojos sabía aquello en lo que estabas pensando…
— ¿Y ahora? ¿Qué ves ahora?
—Veo que decidiste, hace meses, entornar un poco las puertas…
Ahora sólo veo mi reflejo en tus pupilas.
— ¡Entonces aún eres capaz de saber en lo que estoy pensando!

Nómadas

Como cada año, depositamos la ofrenda en medio del camino. La gente que pasaba, la miraba respetuosa, e incluso añadían elementos a la inmensa pira.

Ropa de abrigo, comida preparada para llevar en los largos viajes... Y el joven elegido, como cada 27 años, para comenzar su viaje iniciático.

Responsabilidad que había caído sobre mí, después de mis facultades demostradas poco tiempo hace. El desmayo... Dicen que hablé sin parar. Que adiviné la sequía del invierno pasado. Y que después conseguí apaciguar al monstruo y hacer que se fuera... Yo no recuerdo
nada. Siempre es la misma sensación. Primero desfallezco, y luego me cuentan historias que me cuestan de creer...

Pues allí me encontraba, en la fría noche de la segunda luna llena del año, junto a la gran ofrenda que mi pueblo ofrecía a los nómadas por protegernos.

Y fue más o menos cuando los lobos comenzaron a rondar, y yo ya temía por mi seguridad, cuando los vi llegar a lo lejos, con las capuchas cubriendo su rostro...

Baño Turco

Baño Turco

Fue en aquel verano que pasé en Turquía... Una tarde paseaba tranquilamente por las calles estrechas cuando una tormenta me sorprendió sin paraguas.

Bueno, la verdad es que nunca fui amigo de los paraguas, pero en este caso la lluvia estaba alcanzando proporciones bíblicas, así que decidí entrar en el primer establecimiento público que encontré abierto...

...que resultó ser un viejo baño turco.

Aunque un poco reticente al principio, a los pocos minutos ya me había quitado la ropa y paseaba con una toalla anudada a mi cintura por aquellas salas. El vapor era acuciante, sin embargo cada dos pasos había fuentes de agua fría para restablecer la temperatura corporal dentro de márgenes aceptables.

Y fue allí, en una de las pequeñas salas privadas en las que me asomé, donde me lo encontré, esperándome, aún sin conocernos, para empezar una tranquila partida de ajedrez...

Catalejo

Cuando entré en la sala la encontré prácticamente desierta. Tan solo había una pequeña mesa rodeada de cojines y una especie de telescopio montado sobre un trípode que se apoyaba en la mesita.

Reí, pues nos encontrábamos en una de las viviendas interiores del Edificio, donde aquel instrumento carecía por completo de valor.

Sin embargo tomamos asiento los dos, uno enfrente del otro, y nos miramos fijamente a los ojos.

Pasaron unos segundos que me parecieron una eternidad, antes de que me ofreciera, con un simple gesto y aún sin abrir la boca, mirar a través del extraño catalejo.

Obedecí, creyendo aún mis propios prejuicios, hasta que la bruma que apareció en un principio se disipó...

Concentrado

La pitonisa se sentó delante de mí con mucho cuidado, intentando hacer el menor ruido posible. Yo hacía días que no me movía, no quería abandonar la posición.

Concentrado.

Con suma cautela preparó un té. Rojo. Y sirvió el contenido del recipiente de plata en dos tazas anchas. Lo bebí de un trago, aunque casi me atraganto con alguna de las hojas de la infusión.

Ella tomó corriendo la taza y comenzó a leer aquello que había escrito en las hojas. No le costó demasiado tiempo fruncir el ceño. Acto seguido, cogió mi mano y se ensarzó en la búsqueda de las líneas de mi mano.

Mi mano lisa.

Espantada, se levantó y comenzó a gritar. ¡Traidor, impostor, esto no es posible! Todos tenemos escrito nuestro destino...

Yo me reí, dejé el dinero sobre el diván y me marché.

Me esquivó al pasar por su lado...

Navidad

De nuevo gotas ligeras que se mecen con el viento. Si hiela un poco más comenzará a nevar. Sí, hace un frío considerable. Tres mangas, jersé de lana, bufanda y guantes de dedos cortados (no los de rayas, que me los perdieron). Gorro, también de lana, para engañar a mi cuerpo y hacerle creer que está más abrigado.

Salgo a la calle. Paseo. Mucha gente me saluda. Gente que antes ni me miraba. ¿Qué tal? Ya has vuelto Qué bueno verte por aquí de nuevo. Yo sonrío. A muchos ni les contesto.

Luces por las calles. En los escaparates. Parma era más bonita. Y una canción en la cabeza, incesante, recordándome la cama que me llama cada noche. No ésta, no la de aquí.

La suya.

Es Navidad. De nuevo. El segundo año que os la felicito desde aquí. Feliz Navidad.

Yo le continuaré echando de menos...

Buon natale anche a tè, mio caro

Leche

Tras los 6 días de dieta obligada, las alucinaciones comenzaron venir. Aunque no era un método muy saludable, los resultados no pudieron ser mejores.

Primero comencé a preguntarme sobre mi propio estado, y entonces, yo mismo me respondí sinceramente que, quizá, debía comer algo si no quería perder el conocimiento.

El viaje a la cocina y a la nevera fue increíble. Creo que me acompañaron un par de ballenas por el pasillo, y no estoy seguro de si iba caminando sobre nubes o sobre un fango muy suave. Quizá era mousse de chocolate, porque acto seguido decidí recostarme y comenzar a lamer el suelo. No sabía mal (había limpiado concienzudamente por la mañana).

Después di un largo trago directamente de la botella de leche, que aunque estaba lógicamente fría, entró en mi cuerpo ardiendo, recorriendo la garganta, atravesando mi estómago y cayendo al suelo.

Me había hecho incorpóreo. Desnudo e incorpóreo.

Unas pocas gotas de leche cayeron por mi panza. Inexistente. Con la mano esparcí el líquido al tiempo que intuía mis costillas, demasiado marcadas. Las caderas parecían una silla esperando alguien para sentarse.

Mi sexo, arrugado, parecía a punto de desaparecer...

Empacho

Cuando la noticia saliò a la luz, toda la comunidad cientìfica no pudo màs que agachar la cabeza.

Las fotos eran evidentes. Aquellos investigadores habìan jugado con la genètica humana en tiempos de la persecuciòn. Aquello no tenìa ninguna excusa. Pero el que, tantìsimo tiempo despuès, los experimentos se hubieran continuado haciendo, no tenìa ninguna explicaciòn.

En las imàagenes se veìan fetos con cabezas gigantèscas de mosca. Ratones con extremidades humanas, vegetales... Incluso se llegaba a apreciar en alguna de las fotografìas que aparecieron en los informativos, un bebè gelatinoso...

Lo siento, pero hoy he tenido un empacho de genètica del desarrollo...

Varsi

Varsi

Una visita a los valles italianos, verdes, con bosques, y lagos con leyendas... No podía pedir nada mejor para mi inspiración...

Tren

Deseó no haber abierto nunca la cortina del vagón.

La primera vez que lo hizo, él se encontraba allí. Fue una decisión desesperada. Cogió todo su equipaje (que en realidad constaba tan solo de una bolsa de tela pequeña, con tres o cuatro libros) y se bajó del tren.

No le conocía. Sin embargo se le acercó y le besó. Sabía por su cara triste que él no rehuiría aquel beso.

Ahora, tres años después, volvía a subir en aquel tren para continuar el viaje que nunca debió interrumpir. Relajada, ahora, sí, se sentó en su correpondiente asiento aún sin notar nada.

Cuando la pequeña pasó rozándola con su bufanda a rayas de colores comenzó a sospechar. La vieja que se le sentó enfrente lo acabó de confirmar todo.

El tren la había estado esperando. Las mismas personas. El mismo ambiente.

Cerró los ojos y se durmió. Un último pensamiento le dijo que nunca más volvería a despertar...

...si fuera...

Yo, si fuera Dios,
sería malo y despiadado
(todos los dioses suelen serlo).
Heriría a inocentes
y quemaría a mujeres y niños.
Provocaría catástrofes,
incendios, terremotos
y huracanes.
Para que me rezaran...

Si fuera Dios,
haría semanas de un día
(siempre domingo)
para pasarlas abrazado en el sofá
viendo una película
o tomando una taza
de chocolate caliente.

Yo, si fuera Dios,
retorcería el planeta
y lo haría converger
en un punto ínfimo
para que no existieran las distancias
para estar siempre a tu lado.

Yo, si fuera Dios,
querría ser hombre...

Flautista

La verdad es que nadie sabe la razón por la cual los habitantes abandonaron el poblado.

Pero cuando el delegado de correos llegó, como hacía todas las semanas, no encontró más que un pueblo fantasma. Extrañado, comenzó a vagabundear por las pocas y estrechas callejas, en busca de algún signo de vida, más todo su esfuerzo fue en vano... Llamó a la policía y en poco tiempo los alrededores volvían a estar repletos de actividad. Por todos los rincones, agentes de la policía especial alumbraban con lámparas especiales, buscaban casi con microscopio algún indicio que les pudiera esclarecer la ausencia de los habitantes.

Nada.

Simplemente, la gente se había ido. De la noche a la mañana.

Hubo varios intentos de repoblar la zona, incluso una famosa agencia inmobiliaria invirtió una gran suma de dinero construyendo un campo de golf cercano. Pero nadie se atrevía a volver a vivir allí.

Temían, todos, levantarse en mitad de la noche, como suponían hicieron los habitantes primigenios, y andar directos hacia la caverna oscura que se introducía en las faldas de la montaña cercana, siguiendo a aquel extraño ser que parecía tocar una flauta...

Mad World

All around me are familiar faces,
worn out places, worn out faces
Bright and early for the daily races
Going nowhere, going nowhere
The tears are filling up their glasses
No expression, no expression
Hide my head I want to drown my sorrow
No tomorrow, no tomorrow

And I find it kind of funny
I find it kind of sad
The dreams in which I'm dying
are the best I've ever had
I find it hard to tell you
I find it hard to take
When people run in circles
it's a very very
Mad World
Mad World

Children waiting for the day they feel good
Happy Birthday, Happy Birthday
And they feel the way that every child should
Sit and listen
Sit and listen
Went to school and I was very nervous
No one knew me
No one knew me
Hello teacher tell me whats my lesson
Look right through me
Look right through me

And I find it kind of funny
I find it kind of sad
The dreams in which I'm dying
are the best I've ever had
I find it hard to tell you
I find it hard to take
When people run in circles
it's a very very
Mad World
Mad World

Gary Jules

Traductor

Quiero ser traductor
de signos
para leer en tus ojos
la tristeza,
para encontrar en tu piel
el cariño...

Emperador

De un tiempo a esta parte me siento el Emperador de la nada más bonita y triste que ha existido nunca. Es una sensación que me llena, aunque en realidad no esté causada por ninguna cosa en concreto.

No sé, quizá sea porque sonrìo la mayor parte del día...

Pd.: Después de la gripe gastro-intestinal/intoxicación alimenticia del fin de semana, me siento aún más liviano...