Blogia

Bajo Arboles Mojados

Luna de Menta

Padre, soy pajillero, maricón y drogadicto dice:


Jo, menos mal que tenías msg... Para una persona interesante que conozco en el chat y va y se queda colgado...


J'adore dice:


Ya ves... por cierto...


J'adore dice:


toda una declaración de intenciones tu nombre... Es todo cierto?


Padre, soy pajillero, maricón y drogadicto dice:


Bueno, todo no, pero casi


Padre, soy pajillero, maricón y drogadicto dice:


es un trozo de una canción de Javier Álvarez...


Padre, soy pajillero, maricón y drogadicto dice:


y menos una cosa, sí, el resto es cierto...


la luna silba

nos da su menta y baila claqué

la luna chula

nos salva siempre con su pincel.



la luna calla

si esta dolida por no callar

la luna sabia,

esa que mira sin perdonar.



la luna sabe

lo que me ocurre en esta ciudad

la luna trata

de que la amemos sin rechistar.



la luna, más bruja que bruja

nos teje una tela que vuela y se va

luna, más loca que loca

borracha de almíbar y estrellas de mar.



la luna troca

todos los cromos que ayer pegué

me tiene preso

soy siempre lo que me dicta ser.



la luna sale

corre desnuda y después se va

el sol le trova

todas sus puestas, y ella ni hablar.



la luna, más bruja que bruja

nos teje una tela que vuela y se va

luna, más loca que loca

borracha de anises y erizos de mar.



la luna llora

en todos los ríos del mapa azul

la luna pocha

se queja un poco de su salud.



la luna lucha

por ésta tierra que está a sus pies

en fin, se ríe

escurre el ojo y quita la sed.



luna de menta

silba al oído y baila claqué

la luna guapa

nos salva siempre envuelta en su red.



“Luna de Menta”, de
Javier Álvarez


Hace tres semanas nos juntamos los tres por primera vez. Y la noche del lunes volvimos a coincidir Javier, tú y yo... Mil besos... Y espero que continúe por mucho tiempo.

Y de la oscuridad

Y de la oscuridad naciste tú, llena de luz y de sabiduría, preparada para abrazar a la humanidad.

Y de la oscuridad naciste tú, repleta de vida y de sentimientos, anhelando un nuevo amor.

Y de la oscuridad naciste tú. Aunque no tardaste en volver a sumirte en la negrura eterna...

Pequeño secreto

Y ahora, de nuevo, vuelta a la (sub)normalidad

Tengo un pequeño secreto que no he dicho nunca a nadie, y que espero que nunca nadie llegue a conocer.

Y es que cuando mis padres salen de casa por las tardes, cuando está atardeciendo y se queda por todas las habitaciones ese resplandor rojizo casi mortecino, puedo convertirme en fantasma. Sí, sólo con cerrar los ojos y desearlo fuertemente, mi cuerpo se desvanece y me vuelvo etéreo, prácticamente aire. Entonces me dedico a vagar como alma en pena por mi casa. El problema es que es bastante pequeña, y pronto termino de recorrer las habitaciones con mis ruidos de cadenas. Llego a resultar casi patético...

Cuando vuelven mis padres, regreso a mi estado normal. Y ellos me dan un beso en la frente y me voy a la cama como un chico bueno...

Espejos Rotos

Espejos Rotos

Es como siempre.
Sirenas de ambulancias
sirenas de bomberos
y de policías,
ensordeciendo la conciencia
de la gente asustada.
Cristales rotos por todos los rincones,
niños asustados, llorando,
abrazados a la primera persona que pasa,
su salvadora.

Y sangre...

Por un momento, pensé
que se había roto el espejo
que me permitía reflejarme en Madrid
aun estando aquí, tan lejos.
Por un momento pensé
que ya nadie pasearía por mí
por el retiro.
O subiría las infinitas plantas de la FNAC,
o bailaría alocado en el Ocho.

Y cuando descubrí que todos,
todos, continuabais bien,
la pena no se fue
al comprobar
que se había roto el espejo
de muchísimas otras personas
que como yo
lloraban impotentes,
lejos de Madrid.

Un abrazo a tod@s.
Muy fuerte.

Madrid

Madrid

A mis niñ@s de Madrid... Espero que estéis tod@s bien... No dejo de pensar en vosotr@s. Si necesitáis algo, ya sabéis donde estoy. Mil besos. Os quiero.

A escondidas

Buscar a escondidas
tus caricias en el bus.
Perseguir, tras los matorrales
tus besos furtivos.
Y quererte
de pie, o sentado
o con mi cabeza en tu regazo
o con mi pecho contra tu pecho.
Y de fondo, encendido
siempre el disk-man sonando
con corridos, baladas,
o el martilleo de un ritmo electrónico
o el martilleo de tu corazón
contra mi corazón acelerado...

Furanos y otras cosas

Furanos y otras cosas

Transnochando voces,
susurrando destellos,
abrazando ballenas que nadan
en la vía láctea.
Voy danzando
al son de los pulsares,
encerrado en el interior
de tu jaula de huesos,
tus costillas.
Bebí furanos
y otras cosas
que no me dejan dormir
que no me dejan despertar.

Hasta que me imaginas.

Principio de Incertidumbre

Este verano visité Madrid justo cuando estaba lleno de carteles sobre la grabación del disco en directo. Caminaba por la ciudad con Guada (no recuerdo si de la mano, aunque no era necesario para sentirla cerca) y al ver los carteles le dije:

-Uy, Ismael va a grabar un disco en directo la semana que viene... Molaría ir a verlo. Por cierto, ¿cuál era el principio de Incertidumbre?
-Pues yo también lo he sabido, pero ahora no lo recuerdo...

Pasé una tarde de vicio por las calles viejas de Madrid, decidiendo qué cosas francesas nos gustaban y cuáles no tolerábamos. Pero en mi cabeza continuaba el principio dichoso.

Salimos por La Vaca Austera, 4 personas venían conmigo, cada una con algo mágico, cada una genial. Y a pesar de pasar la noche algo apenado por cierta ausencia a mi lado (y en mi corazón), lo pasé estupendamente.

Llegamos a las mil a casa de Guada y aún tardamos en acostarnos. Después de hacer mil payasadas con el ordenador, nos acostamos (creo recordar que comenzaba a amanecer), y a mí me tocó la habitación que da a la gran ciudad...

Y en medio de mis sueños, mientras corría tras alguien que huía más rápido que yo, apareció un señor de pelo blanco con unas grandes gafas de pasta que recitó:
-Es completamente imposible conocer la posición exacta de un electrón en su órbita alrededor del núcleo y al mismo tiempo su velocidad. A esto lo llamamos el Principio de Incertidumbre de Heissemberg.

No sabes cuánto significa para mí ese principio. Y siento que te haya puesto toda esta perorata aquí. Tampoco puede que nadie de mis amigos de Madrid sepan lo que significaron aquellos días para mí. Pero de todas maneras... Gracias.

A Marcapáginas, por ir marcando el camino y moviendo sentimientos... Y todos los de Madrid

Agujero negro

Agujero negro

Hay días en que me siento
como un agujero negro,
en plena implosión de mí mismo,
absorbiendo todo lo que me rodea,
escupiendo lo que no me gusta
escupiéndote a ti, si no me gustas.

Hay días en que me siento
como una fuente de agua salada,
cansado de dar frutos estériles,
de eyacular, sobre vosotros
mis sódicos fluidos nacarados.

Hay días en que me siento
sin demasiadas ganas de escribir.

Lo siento.

Odiamos

Odiamos el amanecer desnudo en tu espalda,
los escarabajos volando bocabajo,
esquivando guijarros afilados
arrojados desde las esquinas
por imbéciles
(que dicen ser amigos).

Odiamos saltar las canciones preferidas
y escuchar madres preguntando sobre nuestras cenas,
nuestras parejas,
nuestros sueños y futuros
(que no existen).

Odiamos locas y reinas y políticos,
odiamos sus camisas, sus países y sus mensajes
y caer del revés y llorar hacia adentro.
Y no tenerte al despertar
(aún queriéndote).

No recibir

En la amistad, como en otros aspectos de la vida, hay veces en que me canso de dar y no recibir nada a cambio.

A pesar de estar siempre ahí para dar un abrazo cuando las lágrimas acuden a sus ojos.

Al amanecer

Al amanecer

Te lo prometo.

Normalmente, yo duermo de un tirón, toda la noche. Si acaso, me levanto sobre las tres para ir al cuarto de baño. Y en verano, para abrir la nevera y beber agua fresquita.

Pero esta noche, no podía evitar despertar cada 20 minutos, para asegurarme de que aún continuabas a mi lado.

Y si no paraba de moverme, sólo era para abrazarte más fuerte y que no te me escaparas, junto con la noche, al amanecer...

Hambre

Una semana después de que comenzaran su relación, tuvieron que ingresar a uno de los dos con una anemia que casi le quita la vida.

Puede que sus besos saciaran por completo el hambre...

... pero no llegaban al estómago.

Bucle temporal

Fue en el momento en que probó su máquina del tiempo cuando descubrió que no existía en el pasado... En su primer viaje quiso asistir a su propio crecimiento, espiar los momentos clave de su pasado. Así, intentó acudir a su nacimiento, pero no encontró en el hospital a su madre el día señalado.

Extrañado, fue hasta aquel día en que cayó desde el tejado de su casa y pasó 3 meses en coma, hecho que le había marcado profundamente. Aunque esto, en la línea temporal que estaba viendo, tampoco pasó.

Con el buscador genético que había inventado tiempo atrás, intentó localizarse a sí mismo, pero los resultados eran claros... No existía.

Así, tras unos meses sumido en una profunda depresión, un día despertó con la solución. Se encerró en su laboratorio y perfeccionó la que sería su mejor obra: él mismo.

Tomó un par de sus células, y tras la extracción de los núcleos, se clonó a sí mismo. Aceleró su desarrollo lo detuvo a los 20 años. Entonces, con un potente programa informático, introdujo todos aquellos recuerdos que tan claros tenía en su mente y dejó al ser (¡a sí mismo!) durmiendo en su cama, en el pasado.

Entonces regresó a su tiempo y vivió tranquilo, sabiendo que por fin, volvía a existir...

El mago de Oz

El mago de Oz

Cuando el león terminó de formular su deseo (pidió algo de valor, el muy estúpido) el viejo señor que se hacía llamar mago se me acercó:

—¿Y tú —preguntó acercando su rostro que olía a whisky y habanos— qué es lo que quieres? Pareces una persona normal... ¿acaso deseas regresar también a tu hogar?

Tuve que contener las ganas de escupirle que sentí en el momento en que noté como, disimulando, había rozado mi nalga derecha. Todo fuera por la causa justa que me había llevado allí.

—Yo, lo que realmente deseo, es que desaparezcan todos los farsantes y mentirosos.

Dicho esto, y con un sonido similar a un "pluf", desapareció el mago de nuestra vista...

La esfinge

La esfinge

Entonces el hombre preguntó a la esfinge:

—Dime, oh, divinidad que todo lo sabe, ¿cómo puedo hacer para llegar a hallarle?

—Le verás —contesó la figura, recostada— y no serás capaz de reconocer en él tu salvación...

Dicho esto, volvió a convertirse en estatua de roca. Y el hombre lloró amargamente.

Compost

La piscina hace ya tiempo que comenzó a verdear. Las hojas de los árboles no es que hayan caído, es que ya comienzan a asomar nuevos brotes. Y el tiempo es frío.

Los sentimientos que albergué este verano quedaron pronto hechos trizas. Y yo los enterré. Hondos. Añadí alguna capa de mentiras, sexo, y otras relaciones fracasadas. Y todo aquello comenzó a fermentar.

Ahora, los nuevos brotes utilizan los elementos de aquellos restos. Y están ayudando a crecer un nuevo árbol, que rama a rama, está invadiendo mi corazón, aferrando sus raíces en el fondo de mis sentimientos...

Carnaval

Carnaval

El baile fue maravilloso. Todos estaban vestidos con sus mejores galas. Pomposos trajes de época, bonitos disfraces de arlequín. Incluso había alguna pareja de marineros comiéndose a besos por los rincones. Y todos con la máscara puesta, el único requisito que se había impuesto para poder asistir a la fiesta.

Pero cuando las campanadas sonaron anunciando la entrada del miércoles de ceniza, y las caretas comenzaron a caer, quedé horrorizado al comprobar que nadie en aquel salón tenía rostro. Ni tan solo yo...

El último...

Soy el último de mi clase. Todos los que fueron como yo antes, murieron ya hace siglos. Pero yo he conseguido alargar mi existencia. Soy el único que queda de los conocedores del secreto.

Hace ya casi eones, mi gente, los que eran como yo, descubrimos el secreto de la eternidad. Y desde entonces, fui por el mundo alimentándome de lo que vosotros, los humanos, me podíais administrar...

...la música...

...Normalmente, el proceso es siempre igual. Primero adopto la forma de un chico joven, algo desgarbado, tampoco demasiado atractivo. Y selecciono mi objetivo. Con mis artes, le atraigo a mi trampa. Y comienzo a alimentarme de su música. Absorbo toda la música que tienen. La almaceno en los compartimentos de mi intelecto. La saboreo lentamente. Y después, cuando ya sólo me pueden dar los latidos de su corazón, también me alimento de ellos... Y mueren.

Pero este, el nuevo, me está venciendo. Sospecho que descubrió mi secreto. Quizá susurré algo entre mis sueños. Quizá leyó las marcas de mi cintura. Puede que tradujera los signos de mis brazos. Pero sus ritmos, sus sonidos y músicas no se agotan nunca.

Y es que este chico, el nuevo, me ha atrapado para siempre...

Su voz

Su voz

Esta mañana, cuando me he levantado y he mirado el móvil, he descubierto que no tenía cobertura. En un principio he achacado el problema a la red telefónica, ya que anoche hubo una fuerte tormenta y podría haberse estropeado algún repetidor de señales. Pero conforme me he ido moviendo, y no cogía cobertura me he asustado. Y aún más asustado he quedado al ver que una amiga de mi misma compañía sí tenía cobertura.

La verdad es que me queda poco dinero en la cuenta del banco, pero no creía que me quitaran la línea así, de golpe y sin avisar.

Y de momento me ha entrado un agobio inmenso... Que he asociado pronto a la adicción al móvil que creía no tenía. Aunque, al cabo de cinco minutos, me he dado cuenta de que lo que me agobiaba no era carecer de móvil... Lo que más temía era no poder escuchar hoy su voz...