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Bajo Arboles Mojados

Cuentos

De pueblo

De pueblo Al día siguiente, cuando la gente se levantó y comenzó a salir, para realizar las compras de buena mañana, hubo saludos, buenos días, qué tales y demás. Nada parecía haber ocurrido, nadie parecía haber tirado la primera piedra.

Y sin embargo, el cadáver de la muchacha, que aún contenía cierto toque de belleza, se encontraba en el centro de la plaza, a la vista de todo el pueblo, aunque los habitantes prefirieron ignorarla...

Una de romanos

Una de romanos Tras la acalorada discusión, el orador descendió del púlpito y se acercó a susdiscípulos, para comprobar que ninguno de ellos le dirigía palabra alguna.

Regresó tranquilo a casa, saludando sonriente a sus conciudadanos cuando se cruzaba con alguno por la vía, aunque estos preferían girar la cabeza e ignorarle.
La noticia había corrido rápido.

Ya en el interior de su cámara, tomó un vaso de vino aguado, añadió una cucharada de cicuta y contrarestó el sabor amargo con un poco de miel.

Al día siguiente, la República respiró tranquila al conocer la noticia de la muerte de uno de sus detractores y adorador de la libertad...

Persecución

Persecución El fauno ya corría tras la ninfa, como cada tarde, para intentar satisfacer sus instintos más primarios... Y como cada tarde, tropezó y la vio alejarse para, tras conseguir algo de ventaja, pararse tras un árbol y volverse, con una mirada lasciva, para provocarle...

Él, cansado del juego eterno, dio por fin media vuelta y se alejó, para perseguir a cualquier otro ser místico, para vengarse de los designios divinos, para demostrarle a ella, y demostrarse a él, que no la necesitaba.

Aunque esto realmente no fuera cierto...

Trilogía

Trilogía I. [=] Tiernos labios que no saben besar

Noche de fiestas y ellos dos, a parte, hablando de sus cosas, conociéndose
-Quiero que me digas qué somos.
-Exploradores, mi niño, adentrándonos cada uno en la oscura selva de nuestros pensamientos...

II. [ñ] Pastor de ballenas

Susurros, palabras, preguntas...

-Ven, te ayudo a crearte una cuenta de usuario en el ordenador.

Y sin darse cuenta, icono a icono, carpeta a carpeta, comienza a captarle y a surcar el cielo, como un pastor llevando ballenas por la vía láctea.

III. [*] Marinero de las estrellas

-¿Sabes? me voy el domingo...

Y comienzan a escucharse los vidrios de su corazón roto cayendo al suelo.

Pero fragmento a fragmento, el marinero de las estrellas toma los vidrios y los coloca, dispersos, en el cielo. Junto a esa luna medio llena, o medio vacía. Junto a los cometas que corren, huyen, de los peligros del amor. Junto a los soles que arden como las pasiones.

Junto a ti

Volviendo a empezar

Volviendo a empezar Por fin, después de 5 meses, volvieron a jugar los 2 juntos al escondite.

Sombras Chinas

Sombras Chinas Aquella noche asistió al espectáculo de sombras chinas organizado en el gran parque de la ciudad. Fue solo, aunque al llegar vio que no era tan raro como decían algunos de sus amigos, ya que muchas más personas habían asistido a la función.

El espectáculo comenzó cuando se apagaron las luces del parque y se encendió la lámpara mágica tras la sábana. Poco a poco quedó atrapado por una historia sobre reyes orientales, princesas con mil nombres y preguntas peligrosas...

Cuando terminó la representación, caminó lentamente hacia casa, y vio que una chica, a la que creía recordar de la función, caminaba a su lado. Comenzaron a hablar. Media hora después tomaban un té en una cafetería.

Desde entonces, representaron cada noche, bajo la sábana, su historia, como si de unas sombras chinas se tratase...

Chico listo (II, otro final, otra historia)

Chico listo (II, otro final, otra historia) Terminó el instituto como 3º de promoción, la carrera un año antes de lo que le tocaba, doctor a los 23, uno de los catedrático más jóvenes de la historia del país...

Sin embargo, más que envidiarle, le compadecía... Yo sabía cómo eran los amaneceres de 2 en un ático, las noches interminables, las tardes de cafetería arreglando o destrozando el mundo, las mañanas de césped, llorando o escuchando o viendo llorar...

Yo había vivido

Me cuesta tanto...

Me cuesta tanto... Esa mañana, mirando por la ventana mientras intentaba escribir algo en su blog, volvió, recurrente, tu cara a sus pensamientos...

Ausencias

Aquella mañana se levantó como vacío, con un gran hueco en su interior, faltándole algo. Hizo análisis mental, dando un repaso rápido a los últimos acontecimientos, aunque fue incapaz de encontrar una explicación para sus sentimientos, para esa añoranza inexplicada e inexplicable.

Pasó todo el día en el trabajo distraído e irascible. A mediodía, desaprovechó su hora y media para comer en pensamientos fugaces. La jornada de la tarde le resultó interminable, y ya de noche, al meterse en la cama y dar cuatro millones de vueltas sobre sí mismo, con el insomnio como único acompañante, todo quedó claro, todo quedó definido.

A pesar de los años pasados, de las personas y las relaciones dejadas atrás, aquella noche se le hizo insoportable tu ausencia, se le hizo imposible vivir sin ti...

Mariquita

Mariquita Cuando le crecieron las alas, las gentes del pueblo comenzaron a llamarle mariquita y a darle palizas.

Con el tiempo, la metamorfosis continuó progresando, y sobre las alas hialinas crecieron unos duros élitros. El cuerpo se queratinizó y se oscureció, y el rostro se proyectó hacia delante y cambió radicalmente.

Dos meses después, comenzaron a aparecer cadáveres de jóvenes en la zona. Los cuerpos estaban vacíos por dentro, a pesar de que externamente sólo presentaban un orificio en la cabeza.

Por fin, transformado en escarabajo, acabó de vengarse de todas aquellas personas que se burlaron de él, chupando sus fluidos interiores.

Un escarabajo es un coleóptero, pero difiere bastante de las mariquitas...

Té (II) o el Ladrón

Una tarde cualquiera de un día cualquiera de un mes de frío, un amigo se lo llevó al cine a ver una película de utopías y comunismo. Tras aquel maravilloso comienzo, fueron juntos a tomar un té (o varios).

Y él le dijo:

-Creo que me pones muy difícil que escriba algo en mi blog sobre esta tarde...
-¿Por qué? - contestó el otro extrañado.
-Porque es imposible escribir un cuento sobre una tarde de cuento...

Tras esto, volvió a reprimir sus ganas de robar... De robarle un beso.

Amaneceres

Amaneceres Aunque comenzaba a entrar luz a través de la ventana atrancada, aunque llevaba toda la noche sin dormir, aunque el cansancio comenzaba a vencerle... Se negaba a perder el tiempo durmiendo teniendo un ángel en la cama, junto a él.

De vez en cuando pasaba los dedos por entre el mar agitado de su pelo. Intentaba inocentes roces "Uy, es que al moverme he tocado tus piernas...".

Y ya en su cabeza comezaba a despertar, a crecer, una pequeña tormenta personal... Al ver la mancha de café solo con hielo.

El mundo al revés

El mundo al revés Los atardeceres en aquel país eran especiales. El cielo se cubría de naranja y, poco a poco, tonalidad a tonalidad, el naranja daba paso al rojo intenso, al morado, añil, y por fin, al violeta y al negro... Lo mejor de todo era que esto no ocurría uniformemente, sino que pasaba por partes, en diferentes zonas del firmamento y a diferente velocidad, por lo que el cielo se transformaba en un mar de diversos colores.

En las tardes tranquilas, le gustaba acostarse sobre las rocas al borde de un acantilado sobre su pueblo y veía, por un lado, como se formaba el mar de colores por encima de él, y por otro, como las luces del pueblo se encendían poco a poco, dando vida a un firmamento alternativo bajo sus pies, un mundo del revés.

Alquimia pura

Alquimia pura Bajó a la cueva oscura a tomar dientes de murciélago, en la montaña mágica recogió lígulas de asfodelo, arrancó 7 patas a una viuda negra, sazonó con polvo de oro y añadió lágrimas de sirena.

Y entonces le dio a probar una copa del brebaje, para asegurarse su amor eterno...

Batallas

-Era como si estuviera librando una batalla conmigo mismo en mi cabeza y fuera completamente consciente de que la estaba perdiendo.

-Y entonces, ¿qué hiciste? -le pregunté.

-Lo más lógico, me suicidé.

Me vence

Me vence Aunque intentaba evitarlo, aquella tarde la melancolía le venció y fueron patentes todos aquellos errores y fracasos que había cometido.

Se sentía como un fracasado, un inútil, un cero a la izquierda, y lo peor de todo es que no tenía a nadie a su lado para que le diera un abrazo. Sí, sabía que no se encontraba solo, que tenía muchos (buenos) amigos. Pero sentado en el sofá de su casa, con el pijama puesto y un libro entre las piernas, lloró como lo hacía tiempo atrás, en silencio para que nadie más se diera cuenta.

Eclipses

Eclipses Fue la noche del eclipse, justo en el momento en que la luna desaparecía por completo, cuando por fin se atrevió a abrirse. Emergió de su crisálida, blanco, puro, sin haber visto el mundo a través de sus nuevos órganos sensitivos... Entonces se elevó hacia el firmamento, y voló, hasta posarse en la cara oculta de la luna, donde compartió el resto de su nueva vida con otros igual que él.

Caja Tonta

Caja Tonta Después de llegar a casa cansado del trabajo, darse una ducha rápida y cenar cualquier plato precocinado, se sentó frente al televisor y cogió el mando. Al pulsar el botón de la primera cadena, un torrente de basura salió a borbotones de la pantalla e inundó la habitación.

A Gema, Vero y Sol, porque lo prometido es deuda...

Menos es más

Menos es más Siempre le pareció muy curiosa aquella propiedad matemática según la cual, - x - = +. Así que fue buscando por el mundo gente que, al igual que él, fuera un poco pesimista, intentando entablar relaciones, para así obtener un resultado optimista.

Chico listo

Chico listo Terminó el instituto como 3º de promoción, la carrera un año antes de lo que le tocaba, doctor a los 23, uno de los catedrático más jóvenes de la historia del país...

Lo que nadie sabía era que por las noches, en su casa, escondido de las miradas del resto de la humanidad, arrancaba las alas a las libélulas y a las mariposas para destilar, de las lágrimas que derramaban, su elixir del éxito...