Queridos Reyes Magos:
Este año no me he portado peor que el anterior, en el que tampoco me porté mal y sin embargo no me trajisteis nada de lo que os pedí... O bueno, sí, me trajisteis algo de amor y unos cuantos abrazos. Pero yo no os había pedido dolores de cabeza y sin embargo tuve muchos.
Así es que no sé si volver a pediros algo, porque no tenéis la costumbre de traerme aquello que pido, aunque sea muy bueno.
Pero por si acaso, deciros que no me importaría que me trajerais, para este año que está a punto de comenzar, algo más de amor (¡eso que no falte!), mucha amistad y muchos nuevos amigos.
En el plano material, no me vendría nada mal algo de ropa, aunque con una bufanda y un gorro bien chulos me conformaría bastante. También me hace falta algo de ropa interior, pero como seáis iguales que mamá para escogerla, mejor me lo dejáis a mí.
No me importaría tampoco nada que me trajerais conciertos, y si es en Madrid, aún mejor. Alguna buena fiesta con los amigos de aquí, con los de allí, con los de cerca y con los de lejos (así nos podemos juntar alguna vez al año). También menos despedidas y más bienvenidas. Ah, un viaje a Islandia para lo de la Erasmus (y también que me ayudéis a conseguirla!).
Y poco más. Como veis, no pido cosas imposibles. Aunque sé que al fin y al cabo, no me haréis caso en nada de lo que os pido.
Un abrazo:
Doro.