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Bajo Arboles Mojados

Hoy no me pienso levantar

Acabo de soñar contigo, que venías aquí y te sentabas en esta misma cama, que hablábamos y yo te tocaba el pelo largo y rizado, e incluso me besabas, que yo te daba algún disco y te hacía cosquillas en los pies, y tú decías que habías dejado eso del sexo, y que te tenías que ir o perderías el tren.

Entonces me he despertado y aún siento el calor de tu cuerpo en la cama. Y no me tengo que esforzar demasiado para ver que el aire de mi habitación ha copiado tu característico olor.

Creo que no me voy a levantar nunca de aquí...

Vaticinio

Despertó sudoroso a media noche, sabiendo que iba a morir a los 21 años. Entonces aún tenía 16 años y no le prestó demasiada atención al vaticinio.

Pasaron los años y llegó a olvidar aquella premonición hasta que cumplió los 20 y supo que tenía que aprovechar al máximo su tiempo. No sabía si moriría el día de su 21 cumpleaños o a lo largo de ese año, se dedicó a hacer todas aquellas cosas que antes no se había atrevido, a intentar realizar todos sus sueños. Así, amó con pasión hasta el amanecer, lloró con verdadera pena, deseó con todas sus fuerzas, abrazó como si cada vez fuera la última...

Y así pasó el año. Y el día antes de cumplir los 22, ansioso y nervioso, y aún más temeroso por una muerte dolorosa, se introdujo en la bañera llena de agua caliente, apagó las luces y encendió 3 velas, y al ritmo de sus canciones preferidas, se inflingió dos cortes en las muñecas, para morir desangrado.

Tus Pensamientos

Tus Pensamientos

Subido al altar, miró el mar e invocó a los espíritus. Poco a poco, fueron apareciendo por las paredes y se introdujeron en su interior, permitiéndole ver tus pensamientos.

Vieron lágrimas resbalando por tus pasiones. Lágrimas plateadas por no saber amar.

-Yo te enseñaré -dijo el joven hechicero desde su interior.- Yo te enseñaré a ver amanecer cada vez que estemos juntos en un mismo lecho. Y a ver estallar la primavera en cada gemido. Yo te enseñaré a sorber mi amor, a que te contagies de él. Y te permitiré que me pagues todas tus deudas... Pero sólo si me dejas, si me das tiempo.

Cojines de medusas

Cojines de medusas

Se metió desnudo en el agua y allí estaban esperándole. Le recibieron con abrazos y le vistieron con paños de algas. Le colocaron un collar de perlas negras. Y le coronaron con coral rojo.

Cuando comenzó a tomar color azulado, le espolvoreaban con gorgonia triturada, y para que no se durmiera en los eternos actos oficiales marinos, le hacían sentar sobre cojines de medusas.

A los pocos meses, el rey tritón del Mediterráneo le concedió la mano de su única hija. Y fueron a vivir a un castillo inmenso situado bajo Sicilia.

Y sin embargo, algunas noches, en la soledad de la torre principal, diluía en el mar sus lágrimas contemplando el reflejo de la luna, que a penas penetraba en aquellas profundidades.

El Fabricante de Espejos

El Fabricante de Espejos

Reunidos el Fabricante de espejos y la niña de pelo rizado, decidieron caminar juntos a través del tiempo y de las circunstancias.

Ella le enseñó cómo diferenciar alces de renos, como bailar sobre auroras boreales y como preparar el mejor de los tiramusús con trozos de nimbos. Él, en cambio, la miró, y de una mirada le abarcó el mundo entero, lo envolvió en burbujas de vidrio y se lo regaló.

Entonces él construyó un espejo especial, o espacial, según se mire, y, entrelazados sus dedos, se introdujeron para llegar al mundo de mis sueños...

Mensajes Apocalípticos

—No se engañen, señoras y caballeros. El mundo está ya en sus últimos minutos. ¿No ven a la gente retozando en los rincones más inimaginables? ¿No escuchan los cánticos funestos que surgen de las bocas de los neonatos? ¿No sienten que la sangre se les espesa en sus venas, fluyendo con dificultad? Las estrellas comienzan a caer, aprecien cómo se aproximan, cada vez están más cerca de nuestras cabezas. Y las aguas hace ya tiempo que nos envenenan, debido a las emanaciones sulfurosas del centro de la tierra; intoxicando nuestras mentes y revelando mensajes apocalípticos a imbéciles como un servidor...

Carta a sus Majestades...

Carta a sus Majestades...

Queridos Reyes Magos:

Este año no me he portado peor que el anterior, en el que tampoco me porté mal y sin embargo no me trajisteis nada de lo que os pedí... O bueno, sí, me trajisteis algo de amor y unos cuantos abrazos. Pero yo no os había pedido dolores de cabeza y sin embargo tuve muchos.

Así es que no sé si volver a pediros algo, porque no tenéis la costumbre de traerme aquello que pido, aunque sea muy bueno.

Pero por si acaso, deciros que no me importaría que me trajerais, para este año que está a punto de comenzar, algo más de amor (¡eso que no falte!), mucha amistad y muchos nuevos amigos.

En el plano material, no me vendría nada mal algo de ropa, aunque con una bufanda y un gorro bien chulos me conformaría bastante. También me hace falta algo de ropa interior, pero como seáis iguales que mamá para escogerla, mejor me lo dejáis a mí.

No me importaría tampoco nada que me trajerais conciertos, y si es en Madrid, aún mejor. Alguna buena fiesta con los amigos de aquí, con los de allí, con los de cerca y con los de lejos (así nos podemos juntar alguna vez al año). También menos despedidas y más bienvenidas. Ah, un viaje a Islandia para lo de la Erasmus (y también que me ayudéis a conseguirla!).

Y poco más. Como veis, no pido cosas imposibles. Aunque sé que al fin y al cabo, no me haréis caso en nada de lo que os pido.

Un abrazo:

Doro.

...que no te dediqué...

Me gustaría rescribirte todos los versos que no te dediqué...

Felices...

Felices...

...y el cielo de repente se tornó rosa, naranja intenso, amarillo y morado... y pese a todo, fue imposible no sonreír...

Y es que los anocheceres de Navidad son mágicos... Intentad disfrutar al máximo, aunque sólo sea de las vacaciones. Nos vemos el año que viene, que seguro que es mejor.

Aguinaldo

Aguinaldo

Comenzaron a cantar villancicos antes de que les abriera la puerta. Cuando por fin les permitió entrar, encontraron un belén de tamaño natural hecho con figuras de cera. Todas muy reales.

Terminaron y el señor extraño les dio una bonita bolsa navideña repleta de caramelos y un paquete envuelto en papel de regalo.

En el momento en que los chavales comieron los dulces, descubrieron horrorizados que se trataba de sangre coagulada. Y del paquete sacaron un corazón humano recubierto de cera...

Cuentista

El cuentista nació muerto. A pesar de esto, consiguió arrancar un llanto de sus cuerdas vocales y engañó a sus padres y a los médicos.

Creció imitando a sus compañeros de clase, para que no notaran nada. Con cierta frecuencia, se ponía enfermo intencionadamente, copiando los síntomas típicos, para no llamar la atención de los demás. Incluso consiguió hacer latir de tanto en tanto su corazón, con mucho esfuerzo, e inventó una dolencia cardiaca, para dar mayor verosimilitud a su papel.

Por las noches, sobre la cama, o en el autobús, daba vida a pequeños relatos; aquella vida que le había sido negada, para vengarse del Creador por su crueldad.

A 10 metros de ti

Cuando entró en la sala, se fijó en ella. Llegaba un poco tarde, pero aún no habían comenzado a hablar. Llegó silenciosa y con la cabeza gacha. La falda larga le daba un aire aún más silencioso. Cuando caminaba era como si el viento soplara, y como una brisa ligera, se sentó en el círculo que habían formado.

Intervenía en la conversación con voz dulce, y todos parecían olvidar lo que acababa de decir enseguida que cerraba la boca. Sus palabras pasaban por entre las circunvoluciones cerebrales como un susurro, pero no permanecían mucho allí, pues nadie se atrevía a guardar algo tan bonito para sí sólo.

Una vez terminado todo, se levantó, y cuando estaba a diez metros, él pensó "Parece tímida, pero seguro que dentro de poco, cuando comience a conocerla, me sacará la lengua...”

Impostor

Cuando me dio tu número de teléfono, creí que me estaba gastando una broma, que en realidad era de algún amigo o amiga suyo, y que los mensajes que recibía firmados por ti aún formaban parte del juego

Por fin quedamos y comencé a pensar que eras realmente tú. Y la mañana que pasamos entre sábanas consiguió desorientar por completo mis razonamientos anteriores.

Pero esta mañana he llegado a la conclusión de que realmente no eres tú, no eres quien yo buscaba al principio. El problema es que creo que me estoy enamorando de quien te está sustituyendo...

El antropófago en la ciudad

El antropófago en la ciudad

Ella se recuesta sobra un banco de la estación de autobuses. Ríe. Tiene los ojos pequeños, y apenas los abre, imagino que por el peso de los años y por el peso del cansancio.

Viste cualquier ropa desconjuntada que habrá conseguido en cualquier tienda de segunda mano. Bajo el banco, una bolsa grande de viaje y un carro de la compra.

Pero ríe. Habla con otro vagabundo que fuma sentado a su lado. Le da algo de dinero. Puede que sea su marido o un simple compañero de fatigas.

Y quiero insistir en que, a pesar de todo, ríe. Creo que se me agotan los argumentos para justificar mi melancolía después de verla...

El que busca

El que busca

Tras la tormenta, el joven se acercó corriendo a la playa para buscar los tesoros que el temporal había acercado a la costa.

Rebuscó por entre las algas, apartó varias sirenas muertas y escarbó en los bolsillos de los náufragos. Pero nada había allí de valor.

Volvió a casa apenado y cabizbajo, y su padre le volvió a azotar por no traer nada con lo que poder comprar su licor hasta la nueva tormenta.

Alicia

Alicia

Cuando Alicia salió del espejo, nos encontramos frente a frente. Era ya anciana, en nada parecía a aquella chiquilla que unos 60 años atrás corriera tras un conejo blanco que llegaba tarde.

-Que le corten... -comenzó a decir, pero de momento se detuvo.

Se dio cuenta de que estaba comenzando a comportarse como aquella otra mujer que había odiado con tanta intensidad tiempo atrás, aquella reina que había conseguido desbancar con sus artes de persuasión.

Entonces, dio media vuelta, se introdujo de nuevo en el espejo con dos pasitos cortos, y desde allí me tiró un pastel que decía "Cómeme"...

Inocència

- I què passaria si jo fora ric i tu pobre?

- Res, perquè tu em donaries diners, no?

- Clar, i si tu fores molt pobre, et convidaria a tu i a la teva família a vindre a viure a ma casa. I viuríem tots junts allí.

- I a tu no t'importaria que jo no fera feina i tu tingueres que pagar-ho tot?

- No, perquè eres el meu germà. I si vos canseu de viure allí, et donaria molts diners per a que pogueres viure fins que trobares feina...

Fly me to the Moon

Por qué le pidió que le llevara a la luna si con un suspiro, dos susurros y un te quiero había sido capaz de hacerle nadar por el éter de la vía láctea...

20

20

Veinte amaneceres,
veinte noches,
veinte novias para veinte hermanos.
Veinte lágrimas,
veinte abrazos;
veinte sueños,
veinte años.

Mi niño, veinte...

Veinte canciones,
veinte pasiones.
Veinte libros,
veinte almuerzos,
veinte futuros,
veinte lunas y veinte soles.
Veinte veces tú.
Veinte navidades como estas.

Veinte veces yo si estoy veinte veces contigo...

¡

¡

El faro les guiaba con su luz negra por entre las dunas del desierto de rocas mercúreas. Allá arriba, brillaba la luna roja desde el apocalipsis, momento en que la sangre de los condenados la había teñido.

La caravana avanzaba bajo un frío polar. El creador había dicho "Y a los indiferentes, a los agnósticos, a los ateos, y a todos los imbéciles que dudaron, los condeno a buscar, a seguir la luz negra...". Y los hombres habían acatado su destino.

Cuando por fin alcanzaron el faro, sólo encontraron un puerto de sal, un pueblo abandonado y un joven, loco, que contaba historias en un parque en ruínas...