Blogia

Bajo Arboles Mojados

Se me fue

    Hay polvo en la habitación. Hay polvo y el suelo esta sucio, y los pies cogen toda esta mierda y comienzan a mutar hacia el negro.
    
    Suena cualquier canción a la que no le prestaré demasiada atención mientras intento no estudiar frente a los apuntes de nuevo.
    
    Terminé las chucherías.
    
    Comienza a írseme la cabeza...

Por sorpresa

    Cuando las cosas tiene que salir bien, salen bien; cueste lo que cueste.
    
    Sorpresas a medias y llamadas furtivas de teléfono, pizza, cubata, paseo, playa, piscina, cubata y dormir apaciblemente en una cama ajena, con una temperatura ambiental que rondaba la perfección.
    
    La piscina de noche, sin gafas, da miedo. Las sombras parecen monstruos que vienen a atraparte, y no hay fantasmas de luz del Ikea que me ayuden a dormir, aunque hay ositos de peluche durmiendo al lado.
    
    Y la sorpresa de meter la mano en el bolso y encontrar una cantidad ingente de chucherías abandonadas un par de días atrás.
    
    Me gusta abandonar chucherías en mi bolso para luego reencontrarlas por sorpresa.
    
    Me gustan las sorpresas...

Conjunciones planetarias desfavorables

    Hoy me siento como el tonto o el malo de película mala de serie B.
    
    Ciertas condiciones desfavorables atentan a mi nueva adquirida felicidad. La posibilidad de la imposibilidad de un fin de semana genial (pacharán, piscina y risk). 6 días por delante de intentar, a toda costa, estudiar. 6 respectivas noches de una temperatura ideal para tomar helados y dormir sin sábana o desnudo y abrazado (a ti)...
    
    Y un viento que no pasa de brisa y remarca aún más este gatillazo de cometa (de 1'85 de embergadura), que se empeña en no subir.
    
    Necesito, ya, unas vacaciones. De mí mismo sobretodo...

Playa

 

 

Ayer fui a la playa.

Esta es la playa.

No hizo el viento suficiente como para que la cometa se levantara, pero al menos la monté.

Es más grande que yo... 

Descalzo

    Es muy importante eso de caminar descalzo.
    
    Esta mañana he subido a cuidar de mi abuela. Me he subido apuntes y un libro. Y llevaba puestas las zapatillas.
    
    Después de despertarla y prepararle el desayuno, me he sentado en el sofá y me he descalzado.
    
    El resto del tiempo que he continuado en su casa, lo he hecho descalzo. Iba al baño y a la concina descalzo, hablaba por teléfono descalzo, no estudiaba descalzo...
    
    Es muy diferente, hacer las cosas con zapatillas o no.
    
    Mejor descalzo.

Nanas

    Me gusta.
    
    Por las noches está todo calmado, y se escuchan los ruidos que hacen las casas y los edificios, y los pueblos y las ciudades te hablan entre susurros.
    
    Me gusta salir a pasear de noche y caminar sin rumbo por las calles más viejas, con un helado DE LIMÓN que me dura dos manzanas (los pido siempre pequeños salvo cuando viene M. de visita).
    
    Y quedarme hasta tarde estudiando o en el msn no me parece tan pérdida de tiempo si antes de irme a la cama me asomo al balcón y escucho como este pueblo (de mierda) me dice que me tranquilice, que me va a cantar una nana para que me duerma. El pueblo.
    
    Una nana.
    
    A mí...

Le pese a quien le pese

    Y claro, si escribo mucho porque no cuento nada interesante, y si escribo poco porque estoy perdiendo el ritmo. La cuestión es criticar mi ritmo de posteado.
    
    Si escribo triste, porque dan ganas de llorar, y si escribo alegre, porque me estoy volviendo banal.
    
    Y que si corto las frases a mitad. Que si las hago demasiado cortas. Que si a la gente le da igual si me tomé el helado de fresa o de limón.
    
    (Para mí es muy diferente si tomé el helado de fresa o de limón).
    
    Lo siento. Voy a continuar escribiendo como quiera. Le pese a quien le pese.
    
    Bona nit...

Tierra húmeda

Las aceras mojadas
reflejan el sabor de tus sueños.

La tierra húmeda te llama
por tu nombre de pila
y te dice "ven".

Anoche dormiste escuchando
el murmullo
de un cuento triste

Cometas

 


 

    Y claro, ya casi ni te la esperas (aunque en realidad no hayas dejado de hacer eso en un mes, esperar), y de momento te llega una promesa y una cometa de regalo con treinta días de retraso...

    


    Un amigo dice que los regalos tardíos no son menos regalos. También aconseja que vaya a volarla cuanto antes.
    
    Espero poder mandaros alguna foto este mismo domingo...

Días de mucho, vísperas de nada...

    No lo había contado, pero el jueves vi un parto. En realidad, vi nacer a tres criaturas, pero sólo una de ellas nació por donde tenía que nacer. Las otras dos fueron sacadas a través de un agujero practicado violentamente en la barriga de su mamá, que feliz y emocionada aguardaba mirando sin parar el paño verde que le separaba de la mitad inferior de su cuerpo. Cada vez que sacaban a una criatura (sacaron a dos), agachaban el paño, la madre miraba, entre contenta y horrorizada (por el agujero que tenía en la barriga) y volvían a subir el paño verde.
    
    La verdad, me gustó más el parto natural. Aunque también hubo mucha sangre.
    
    Pero no fue lo único que pasó esta semana en pocos días. El viernes volví a sonreír y hay culpable.
    
    Aunque de esto mejor ir hablando poco a poco.

Maquillate

    Cuando nos cruzamos tenías
una sonrisa
maquillada sobre unos ojos
            tristes.

Elecciones Municipales

    El problema de las elecciones es que luego se te puede quedar una alegría inmensa o ese sabor de boca a perdedor que te quedaba cuando eras niño y tu equipo (de los paletos de la clase) perdía, por duodécima vez, el partido de fútbol contra el equipo de los guaperas.

    Yo me siento otra vez paleto.

    Y eso que tenía pocos intereses personales... 

Ni sabían ni imaginaban ni se daban cuenta

    A. no se dio cuenta, y J. está demasiado ocupado últimamente. A. tampoco imaginaba que lo que proponía me hacía poco bien.
    
    Pero M calló cuando apoyé la cabeza en su hombro. Callaba y pasaba las hojas del periódico.
    
    La nevera emitía el zumbido perpetuo que siempre asociaré a la cocina de M. A. en el baño. Mi cabeza en el hombro de M.
    
    Los ojos cerrados.
    
    M. comienza a mesar y desordenar mis rizos, justo en el momento en el que comienzo a llorar.
    
    Ni A. ni J. ni A. sabían ni imaginaban ni se daban cuenta.
    
    M. continuaba pasando las hojas del diario de la mañana. Yo lloraba. Mis rizos un poco más desordenados.
    
    No necesitaba nada más...

Aviso

Al nuevo propietario de tus besos:

Que sepa
que solo intentabas
olvidar los míos...

Canciones y sonrisas

    No juzguen mis gustos musicales por esto que voy a escribir a continuación, pero hoy ha habido una canción que ha conseguido arrancarme una sonrisa cada vez que la he oído.

    Y créanme si les digo que, al descubrir sus efectos, la he escuchado repetidísimas veces...

Insomnios

    El insomnio es como ese viejo amigo del colegio que olvidas y un día reaparece en tu vida y decide quedarse.
    
    El menos una temporada.
    
    En mi caso, mi viejo amigo de la infancia ha llegado cargado con una maleta repleta de las mejores y más refinadas pesadillas.
    
    Para combatirlas deboro los libros que no pude leer hace unos meses por pura bagancia o cansancio.
    
    Claro, ahora el número total de cafés en mi cuenta corriente diaria comienza a ascender al maldito número 5. Si no, me iría dumiendo sobre las superficies horizontales que salieran a mi alcance.
    
    Comienzo a pensar seriamente en la posibilidad del Orfidal...

Lo siento

Lo siento.

Aún soy un tonto
enamorado
que sueña con los ojos
que una vez veía
al despertar.

    No volverá a pasar.

Teoría de los derechos, las obligaciones, y los compromisos.

    Una relación tiene, básicamente, dos ingredientes.
    
    El primero son los derechos.
    
    Un componente de una pareja tiene derecho a poder usar el cuerpo del otro componente de la pareja siempre y cuando el otro componente esté de acuerdo. El modo de uso será determinado por ambas partes o según se decida de mútuo acuerdo. Por ejemplo.
    
    También se tendrá derecho a amaneceres compartidos. No arriesgaría a imponer un número mensual. Pero alguno de vez en cuando.
    
    Derecho a una sonrisa digna, a un helado del carrefur con película, a las cosquillas, a la exclusividad relativa...
    
    El otro componente son los compromisos.
    
    Una persona de una relación adquiere el compromiso de querer a la otra persona de la relación, al menos, al igual que quiere a sus amigos. Y un poquito más. Digo un poquito más porque sino, los componentes de la relación, serían amigos y no pareja.
    
    Así pues, uno de los componentes tiene el compromiso de hacer el mismo caso a su pareja que a sus amigos. Y un segundo más.
    
    Las obligaciones no deben existir en una relación. Si se dan, se puede dar la relación por terminada.

No me fui

    Creí que había desaparecido.

    De aquí.

    Y el susto y el agobio fueron tan grandes, que no me sentía capaz de continuar sin un blog donde escribir. Aunque no me lea nadie.

   

    En realidad, no sé que pasó con Blogia y conmigo. Pero ahora estamos juntos de nuevo, parece que hemos hecho las paces, y que me dejan continuar por un año más, prorrogable.

    Llevo 923 posts. Quería llegar a los mil... 

Corazas

    Es fácil y cómodo llevar corazas. Además, uno se acostumbra pronto a ellas y es como si no las llevara.
    
    Las corazas pueden ser de muchos tipos, duras o flexibles, irrompibles o con puertas y ventanas para dejar pasar, a través de ellas, lo que queramos.
    
    Porque es cierto, a pesar de llevar una coraza, uno no se evade del mundo exterior.
    
    Llega un día, que por la razón que sea, la coraza se rompe (voluntad propia, efectos atmosféricos o del tiempo, etc.), y la persona queda expuesta completamente de nuevo a lo que le rodea. Puede que durante el tiempo que vistió la armadura pudiera madurar sobre aquello que le obligó a ponérsela, y también puede que cuando se quede desnudo y expuesto, se dé cuenta de que no ha cambiado nada (ni dentro ni fuera).
    
    Yo aún no sé cómo es esta coraza que me envuelve en estos momentos. Me deja bastante libertad de movimientos, y además, si lloro, no se ve.
    
    Temo por el momento en que decida quitármela.
    
    ¿Qué habrá cambiado?