Ella (y V)
Ella
...
muerta.
Soy la noche vestida de rojo;
la mañana con traje gris...
el gris de las penas
que exhalan los poros
de los seres que habitan
en las fantasías
en las que me sueñas...
Marchito...
Las hojas cayeron aquí hace ya tiempo...
Lástima que no esté en primavera... Siempre me pierdo los renaceres...
...hasta los míos...
Quiero ser traductor
de signos
para leer en tus ojos
la tristeza,
para encontrar en tu piel
el cariño...
Corran despavoridos los animales ante mi presencia.
Griten los niños, lloren las mujeres,
hasta los hombres más robustos tiemblen en mi proximidad.
La leche se corte, las plantas se pudran
pierdan la cabeza sabios y eméritos.
Se vuelva negra el agua a mi alrededor
se aparte el aire y huela a azufre...
Porque he decidido volver,
oscuro y tenebroso
taciturno, triste y transnochado.
Vuelvo para daros
a cucharadas pequeñas
en cortos sorbos,
vuestras peores pesadillas...
No me cuesta
el más mínimo esfuerzo
ni me supone
una complicación
desafiar la mismísima
ley de la gravedad
si ando buceando
entre tus brazos
Hay momentos
en los que me gusta recogerme.
Agacharme un poco y tomar
del suelo
cada una de las piezas que me componen.
Tomar una espalda recta
y poner
reconstruir
sobre ella, en orden,
de mayor a menor,
ideas y preocupaciones.
-o-
Hay dìas
en los que me miro hacia adentro
y busco razones y culpas
a esta cotidianidad de lo extraño.
Intento encontrar alguna explicación
al malhumor que me despierta
con los primeros arrullos del amanecer.
Y no encuentro màs que juegos
de niños
causando disputas...
Ogni tuo sguardo ha un senso,
un profumo e l’intensita’
de un tramonto
sull’oceano...
sei l’uomo
della mia
dolce follia...
Aunque me cueste un poco de traducir... Pocas personas me han dicho cosas tan bonitas...