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Bajo Arboles Mojados

Poesías

No quiero escribir una poesía

No quiero escribir una poesía. No. Estoy harto de versos alegres. Suspiros y amaneceres. No quiero volver a hablar de amor y de soledad. No. No quiero escribir una poesía sobre amistades imposibles o amores que me destrozan.

Quiero hablar del otoño. De las primeras hojas que caen y de las canciones que me quitan
esta sensación de tristeza. De las mantas en la cama y de las camas para dos. De los cafés calientes por la mañana en taza de loza. De los besos ansiosos en el suelo.

Quiero hablar
de las despedidas inminentes y de las pasiones
sin tiempo,
con prisas.

No quiero pulsar demasiadas veces
al
intro,
y que las líneas llenen la pantalla. De lado
a lado. Que las palabras se sigan la una
a
la
otra.

Quiero contar mi vacío
(que no es soledad)
sin tener que buscar ritmo o acertar con juegos
de palabras
de ideas
de sueños
para contar que me voy en una semana y media
y quiero besarte
y quiero amarte
y quiero llorarte
y quiero hacerte
mío.

No quiero querer(te). No quiero.
Saber que no me echarás de menos.
Saber que no tendrás el vacío
del que hablaba más arriba
(que no es soledad).

No quiero irme pensando
que a penas sales de tu crisálida
(si al final te decides a abrirla);
que te van a hacer daño
y no voy a estar ahí
para enseñarte a volar.

Pero yo no quería escribir una poesía. No quería hablar de amor. No quería volverte a amar. Yo quería hablar de otoños, quizá de putas
todos los poetas hablan de putas
en las esquinas
esperando
(como yo, que te espero).

Yo no quería quererte
o escribirte estas palabras
que se irán con el viento.
Yo no quería romper la promesa
que me hice
de no volverte a escribir
una poesía.

Yo no quería forzarte
a que me miraras y me dijeras
que me querías
o simplemente
que ya no sentías
eso especial
que nos diferenciaba del resto.
Aunque quiero que me lo digas.

Yo no quería escribir una poesía.
Pero a veces
las poesías
los versos
el ritmo
el amor
tu recuerdo
las imágenes
y las lágrimas
...
salen solas.

Ángel Caído

Por eso ya no te acordabas
de volar.
Por eso sonreías, casi llorabas
conmigo, contigo
cuando subíamos al cielo
de la mano.

Porque una vez te echaron,
porque las plumas de tus alas
eran de papel
sucio
mojado.
Porque habías olvidado
el viento en tu cara
en tus ojos.

Por eso sonreías
conmigo, contigo.

Sinvergüenza

No querías caminar
al lado de la medusa.
Temías. Convertirte en piedra.
Comenzar a amarla.
Convertirte en ella.
Perdiste
millones de historias por escuchar,
millones de conocimientos por aprender.

No querías oír
el canto de la sirena.
Te espantaba. Disfrutar y perderte
y ahogarte en el mar de su amistad.
Perdiste
personas, amigos, compañías
parejas.
Por vergüenza.
Sinvergüenza.

4

Anoche recogí
cuatro retales de tu sonrisa

Prueba I (volviendo a escribir poesía)

Sostenía con las manos tu cara
mientras apartaba
las gotas de plata y vídrio
que salían de tus ojos

Vuelvo

Vuelvo cada noche como el soplo de aire fresco que te eriza la piel en las noches de verano.

Apostando

Hay quien apuesta fuerte
y decide quererte
sabiendo lo fácil
que resulta perderte...

Hay quien no tiene suerte
y decide engañarte
sabiendo lo fácil
que resulta ganarte...

Fangoria - "Hombres"

Primeros versos

Hacía tanto tiempo que estaba perdido
que me confundiste con el mar.

Un poco cabrón

Cada vez me cuesta más
creer que esa manera
de jugar
conmigo
con ella
con los demás
...
no es intencionada.

Cada vez me resulta más difícil
asociar
tu frialdad
a tus dudas
a tu edad
a tu falta de experiencia.

Y como continúes así
en un par de días
o en un par de ocasiones más
no podré continuar excusándote
y creeré
que de verdad
eres un poco cabrón.

Déjalo ya

Si no dejas de regalarme
mares de estrellas y cometas...

Si no dejas de llamarme
o sorprenderme...

Si no comienzas a olvidarme
o a ignorarme...

...no podré dejar de quererte.

01'30 am

Ahora, tú, quizá duermas.
Mientras, yo pensaré en esta ausencia a medias,
en este tenerte tan lejos,
en el no poder ser mis brazos,
un abrazo con tus brazos.

Y es que entre tú y yo
hay centenares de sirenas
que con sus cantos ahogan marineros;
la distancia comprendida
entre mi verano y tu invierno.

Ahora, tú, quizá duermas.
Mientras, intentaré adjudicar
a tus fotos, tu voz telefónica,
a tus manos, tus caricias suaves,
a tus labios, el sabor
y la temperatura
de cualquier beso...
...que difícilmente me podrás dar.

La última poesía que te escribo (fragmento)

Esta mañana, al despertar
recordé mi último deseo:
encender de morado las paredes
de la habitación que no nos vio
amanecer abrazados en la cama...

El despertar del cíclope

Abre el ojo y vuelve a guiar
al sol en su recorrer el cielo.
Vuelve a preparar una cama
demasiado ancha para uno sólo,
una cama que te llama cada nueva mañana.

Está triste, esta noche soñó
de nuevo
que le querías...

Pedías...

Que no durmiera en calzoncillos,
que no me emborrachara,
no se me fuera la cabeza
(y olvidara que te quiero).

Que no probara el sushi
o que te dejara la posibilidad
de estar a mi lado
en mi primer Bloody Mary.

Que siempre fueras el único
y no permitiera que nada
ni nadie
te quitara la exclusividad.

Pedías tantas cosas
(y alguna tontería)
y no me costaba nada hacerlas.

Decías tantas cosas
(y alguna tontería)
y no pudimos cumplirlas...

Temblores

Es la principal razón de mis temblores.
Tu proximidad, saberte a mi lado
y que no seas mío.
Poder rozar con mis dedos tus brazos
y no jugar con tu pelo engominado.

También me hace temblar
el frío que siento en tu ausencia,
o tu frialdad cuando quieres jugar conmigo.
Como cubitos de hielo siento tu ignorancia,
aunque luego reavives mi calor
con un choque inesperado,
furtivo,
de mis piernas con las tuyas,
de mis manos con tus manos,
de mi cuerpo contra el tuyo,
(como en mis sueños).

Y es que creo que,
definitivamente,
he vuelto a enamorarme
de una historia de amor
escrita en una libreta,
creada por mi cabeza,
imaginada en las noches
en que no consigo dormir...

...pensando en ti.

Pura Matemática

Pura Matemática La mitad del tiempo en que no estás
es echarte de menos al cuadrado.
Un límite en el que tu ausencia
me tiende a infinito.

Y todo esto, a pesar de ser
nuestros besos casi un resultado constante,
uno partido de n + 1,
la raíz cuadrada de mi amor en negativo.

Si hoy

Cierra los ojos e intenta no soñar,
y no te gires mientras caminas.
Procura no escuchar música
o sentir esta ansiedad
que yo padecía cuando no estabas.

No cojas lápiz y papel
y deja de leer poesía.
No te mires en el espejo
o verás aquel rostro
del cuál yo me enamoré.

Así, todos los días,
me dejarás de hallar,
pensando en ti, soñando contigo
enamorado de tus sueños,
encerrado entre estas paredes;
mi cielo de contraluz...

Basada en la canción "Si hoy", de Entre Ríos.

Chaparrón

Nunca antes había estado
en medio de una lluvia
de aviones de papel
Nunca antes

—Atención señores telespectadores
—dijeron en el tiempo—
Borrascas de rosas y bajos vuelos
azotarán sus cabezas estos días
Tomen precauciones señores telespectadores

Y yo que nunca cojo paraguas
que disfruto saltando en los charcos
de chocolate y arco iris
que prefiero la capucha del chubasquero
a mojarme de ranas estrellas
y huracanes
recibí un chaparrón
de aviones de papel
en cuyo interior
escrito con letra infantil
estaba la declaración de amor
que no supe escribir por ti...

Tengo un amanecer...

Tengo un amanecer ahorcado en el suspiro que surge con cada nuevo corazón.

][

Tengo un suspiro ahorcado en el corazón que surge con cada nuevo amanecer.

][

Tengo un corazón ahorcado en el amanecer que surge con cada nuevo suspiro.

Quizá fuera la lluvia...

Quizá fuera la lluvia... No lo sé seguro
quizá
quizá... fuera la lluvia
que caía incesante en tu pelo
y te daba ese aspecto tan dulzón
tan simpático
algo cómico.

No lo sé seguro,
quizá
quizá... pensé que podría volver...
volver a enamorarme
o quizá pensé
que no me merecía la pena.
Tanta tristeza, tanto dolor
por alguna alegría
de vez en cuando.

No lo sé seguro,
quizá
quizá... fue tu sonrisa
la que me dijo que esta vez,
si de verdad lo quería,
[si de verdad te quería]
debería volver a probar,
debería volverte a besar...