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Bajo Arboles Mojados

Poesías

[Tic, Tac]


[Tic, Tac]


Se me escapan minutos


[tic]


que se convierten en eternidades


[tac]


de tu ausencia.


[tic]


Segundos eónicos si te echo de menos.


[tac]


Unos días interminables


[tic]


que pasan a ser un momento


[tac]


si te veo cruzar la puerta


[tic]


(de mis pensamientos).


[tac]


Una semana insoportable


[tic]


que se hace un instante


[tac]


en cuanto apareces


[tic]


(en mis sueños).


[tac]


Poder decirte

Poder decirte Me gustaría poder decirte
que mi saldo de caramelos,
gominolas, nubes de algodón,
suspiros, caricias, ganchitos,
perdones y amor,
se me había terminado

que ya no eres el primero al despertar
o que caminé tan lejos
que ya no iba a volver.
Decirte que tomé un barco de nuevo
hacia la isla desconocida
y que ahora andaba buscando en el fondo del mar.

Que recorto en el cole corazones de papel
sin ninguna dificultad,
y que sonrío sin parar a jóvenes
y ayudo a cruzar la calle a viejas...

Me gustaría poder decirte
tantas mentiras como estas,
y más.
Y que ya no te quiero.

Pero no puedo.

Gimiendo esperanza

Gimiendo esperanza Como gotitas de alegría
deslizándose sobre mi melancolía...

Trillón y medio de suspiros
imaginados por una Maga
inquieta y juguetona,
silbando dulzura,
gimiendo esperanza...

“Mi querida solución lumínica,
desde que te has ido mi calle es gris plomo,
las paredes de mi cuarto blanco agrio,
y mi jardín varillas de paraguas...”
Maga - Fragmento de "Astrolabios"

Tú que todo lo sabes

Tal vez, tal vez tú puedas
encontrar lo que a mí me resulta imposible,
lo que no he conseguido minuto tras minuto
de una noche de insomnio,
porque nada confiesan los últimos esfuerzos
del ascensor inútil
y mantienen silencio los ruidos de la luz
y los primeros coches.

Pero tal vez, seguro que tú puedes,
porque todo lo piensas y a todo le das vueltas,
encontrar lo que a mí me resulta imposible,
un lugar de mi cuerpo, un rincón de mis ojos
que no sean memoria de tu cuerpo y tus ojos,
de tu pelo que sabe llorar como un recuerdo
sobre nosotros juntos,
de los labios que saben callarse como un sueño,
de las manos que buscan mi cara y me preguntan
y no esperan respuesta.

Seguro que tú puedes porque lo piensas todo,
pero yo nada encuentro,
nada encuentro en mí mismo
que no viva rendido a ser memoria,
amor de ti,
sombra de lo que existe porque te pertenece.

Luís García Montero. Del libro "Completamente Viernes".
Esta tarde tengo una merienda un tanto especial... Con el poeta en el que encontré mis sentimientos escritos...

Poesía inacabada

Me como noches manchadas de brea
que se encienden en tus gemidos.

Me como astros y cometas
empapados del sudor de tu espalda...

-Duerme -me dijiste.

Y ahora quieres que duerma,
mi amor.
“No pienses más y descansa,
mañana tendrás tiempo.”

El tiempo se me acaba si tú te acabas.
No hay tiempo más allá de ti…

Al otro lado del espejo

Puede que caminara un poco más de la cuenta
y atravesara, sin querer, al otro lado del espejo.
Ahora me cuesta verte nítido.

Andas entre brumas en mi cabeza.

“No quiero que te asustes, pero es que
a veces
me gusta estar triste; melancólico,
¿sabes?” Me dijiste una vez.
Sin saber que quizá yo me emborrachaba
de melancolía los días impares
y de tu ausencia los pares.

Andas entre brumas en mi cabeza.
Y yo quisiera volver a verte soñar...

Quizá

Quizá vaya siendo hora
de que vuelva a entrar en la oscura cueva,
y saque la cajita de metal labrado.

Quizá deba ya
buscar en los mares de mis lágrimas
aquella pequeña llave que prometí olvidar.

Quizá pueda de nuevo
mirar en el interior del abismo embotellado
y sin miedo, con decisión
y por amor
volver a colocar en su sitio el corazón.

Algo que agregar

Sí, tengo algo que agregar.
Que ves mis palabras,
ves mis gestos,
los analizas, digieres, interpretas,
relees, observas...

Pero nunca me hablas
de las estrellas que brillan detrás
de ti.

De los millones de soles que
(me) has hecho estallar
entre los dedos,
entre las piernas.

Pero nunca recuerdas
los suspiros de las libélulas
danzando al son de mi música
sobre tu cabeza; mi fin,
mi principio.
Lo único.

Olas

Olas Las olas golpean,
(tus caderas golpean)...

...mis caderas,
haciéndote el amor
aquí en el mar...

Perdón por la ausencia, pero he estado unos días de viaje... Ya vuelvo.

Barquito de Metal

Barquito de Metal Desde hace un par de días, tengo un pequeño barquito,
de metal,
para surcar mares de tela,
recorrer mundos en tu piel,
asaltar islas desiertas
(en tus ojos,
en tu espalda),
y vivir mil y una aventuras...

...junto a ti.

Melody of You

Melody of You you're a painting with symbols deep, symphony
soft as it shifts from dark beneath
a poem that flows, caressing my skin
in all of these things you reside and I
want you flow from the pen, bow and brush
with paper and string, and canvas tight
with ink in the air, to dust your light?
from morning to the black of night

Chorus
this is my call I belong to You
this is my call to sing the melodies of You
this is my call I can do nothing else
I can do nothing else

you're the scent of an unfound bloom
a simple tune
I only write variations to sooth the mood
a drink that will knock me down to the floor
a key that will unlock the door
where I hear a voice sing familiar themes
then beckons me weave notes in between
a bow and a string, a tap and a glass
you pour me till the day has passed....

- Chorus -

Sixpence non the Richer

Desesperadamente

Corriendo
de lado a lado de la pared
te ando buscando...

...

...desesperadamente.

Refugio

Me duele, no soporto
notar tu voz entrecortada,
tus lágrimas asomando por tus ventanas,
tu mundo de colores
volviéndose gris...

Y no poder más que ser
tu refugio de palabras,
tu refugio al otro lado
de los kilómetros de la línea.

Y no poder ser mis brazos
o mis abrazos,
tu refugio de invierno
o para las tempestades...

Espejos Rotos

Espejos Rotos Es como siempre.
Sirenas de ambulancias
sirenas de bomberos
y de policías,
ensordeciendo la conciencia
de la gente asustada.
Cristales rotos por todos los rincones,
niños asustados, llorando,
abrazados a la primera persona que pasa,
su salvadora.

Y sangre...

Por un momento, pensé
que se había roto el espejo
que me permitía reflejarme en Madrid
aun estando aquí, tan lejos.
Por un momento pensé
que ya nadie pasearía por mí
por el retiro.
O subiría las infinitas plantas de la FNAC,
o bailaría alocado en el Ocho.

Y cuando descubrí que todos,
todos, continuabais bien,
la pena no se fue
al comprobar
que se había roto el espejo
de muchísimas otras personas
que como yo
lloraban impotentes,
lejos de Madrid.

Un abrazo a tod@s.
Muy fuerte.

A escondidas

Buscar a escondidas
tus caricias en el bus.
Perseguir, tras los matorrales
tus besos furtivos.
Y quererte
de pie, o sentado
o con mi cabeza en tu regazo
o con mi pecho contra tu pecho.
Y de fondo, encendido
siempre el disk-man sonando
con corridos, baladas,
o el martilleo de un ritmo electrónico
o el martilleo de tu corazón
contra mi corazón acelerado...

Furanos y otras cosas

Furanos y otras cosas Transnochando voces,
susurrando destellos,
abrazando ballenas que nadan
en la vía láctea.
Voy danzando
al son de los pulsares,
encerrado en el interior
de tu jaula de huesos,
tus costillas.
Bebí furanos
y otras cosas
que no me dejan dormir
que no me dejan despertar.

Hasta que me imaginas.

Agujero negro

Agujero negro Hay días en que me siento
como un agujero negro,
en plena implosión de mí mismo,
absorbiendo todo lo que me rodea,
escupiendo lo que no me gusta
escupiéndote a ti, si no me gustas.

Hay días en que me siento
como una fuente de agua salada,
cansado de dar frutos estériles,
de eyacular, sobre vosotros
mis sódicos fluidos nacarados.

Hay días en que me siento
sin demasiadas ganas de escribir.

Lo siento.

Odiamos

Odiamos el amanecer desnudo en tu espalda,
los escarabajos volando bocabajo,
esquivando guijarros afilados
arrojados desde las esquinas
por imbéciles
(que dicen ser amigos).

Odiamos saltar las canciones preferidas
y escuchar madres preguntando sobre nuestras cenas,
nuestras parejas,
nuestros sueños y futuros
(que no existen).

Odiamos locas y reinas y políticos,
odiamos sus camisas, sus países y sus mensajes
y caer del revés y llorar hacia adentro.
Y no tenerte al despertar
(aún queriéndote).

Entonces

Confundo el amanecer con tus promesas;
mientras, el cielo llueve
millones de corcheas aladas,
salidas de algún clavicordio.

Entonces,
al abrir los ojos
te descubro besándome.

Entonces,
al abrir los ojos,
me descubro queriéndote.