Blogia
Bajo Arboles Mojados

Personal

Propósitos/Despropósitos

Ayer por la noche vi "Mi vida sin mi"... Y he llegado a la conclusión de que tengo que realizar un listado de cosas que no voy a dejar de hacer... Por si pasara algo.

Comenzamos:

1. Mirar a la gente a los ojos.
2. Decir más "te quiero" si realmente lo siento.

Continuaremos informando...

En cinco o diez palabras

Me gustaría encontrar una frase, como las que salen en las películas de amor o en los libros que yo no leo, para decirte con cinco o diez palabras, y que me creyeras sin reservas, que te quiero…

Solo

Si queda un solo trozo de noche, en un solo ojo, ahogando un solo corazón, atravesando mundos... Yo te ayudaré a encontrarlo.

Simplemente, escribo cuentos

A veces creo mundos. Cojo boli y papel y creo espacios infinitos donde amar. Las cataratas dejan de caer hacia abajo y los peces revolotean alegres con gorriones y colibrís.

A veces creo personas. Transformo amigos en duendes. Hadas en madres. Padres intransigentes en asesinos mentales. Chicos en chicas, y al revés, y vuelta a empezar. Me nacen hermanos y paso a ser el último de ellos... o el primero.

A veces creo situaciones. Tomo realidades y las exagero. Las agrando y empequeñezco. Les doy colores, sabores, profundidades. Tomo verdades y las vuelvo mentiras. O verdades a medias.

A veces creo discusiones. Y la gente se acerca alrededor del gran árbol mojado que preside mi colina; y habla. Comenta opiniones, debaten verdades que creen ciertas. Se reprochan insultos, contradicciones. Y yo les escucho y me alegro de hacer amigos. Aquí, bajo árboles mojados.

Y es que a veces, simplemente, escribo cuentos... GRACIAS.

Gozo y Dolor

... Porque a veces el gozo y el dolor son dos gotas del mismo frasco...

Pequeña colaboración de J'adore, un enanito que me visita (el corazón) con cierta frecuencia...

Sin querer

Sin querer, comencé a quererte...

Azahar

Azahar No había caído en la cuenta de que por fin había llegado la primavera hasta ayer, cuando paseando por el campus me invadió el olor a azahar, la flor de los naranjos que crecen por todos los rincones de la universidad...

Espero que disfrutéis al máximo de esta estación, llena de sensaciones y emociones...

Luna de Menta

Padre, soy pajillero, maricón y drogadicto dice:


Jo, menos mal que tenías msg... Para una persona interesante que conozco en el chat y va y se queda colgado...


J'adore dice:


Ya ves... por cierto...


J'adore dice:


toda una declaración de intenciones tu nombre... Es todo cierto?


Padre, soy pajillero, maricón y drogadicto dice:


Bueno, todo no, pero casi


Padre, soy pajillero, maricón y drogadicto dice:


es un trozo de una canción de Javier Álvarez...


Padre, soy pajillero, maricón y drogadicto dice:


y menos una cosa, sí, el resto es cierto...


la luna silba

nos da su menta y baila claqué

la luna chula

nos salva siempre con su pincel.



la luna calla

si esta dolida por no callar

la luna sabia,

esa que mira sin perdonar.



la luna sabe

lo que me ocurre en esta ciudad

la luna trata

de que la amemos sin rechistar.



la luna, más bruja que bruja

nos teje una tela que vuela y se va

luna, más loca que loca

borracha de almíbar y estrellas de mar.



la luna troca

todos los cromos que ayer pegué

me tiene preso

soy siempre lo que me dicta ser.



la luna sale

corre desnuda y después se va

el sol le trova

todas sus puestas, y ella ni hablar.



la luna, más bruja que bruja

nos teje una tela que vuela y se va

luna, más loca que loca

borracha de anises y erizos de mar.



la luna llora

en todos los ríos del mapa azul

la luna pocha

se queja un poco de su salud.



la luna lucha

por ésta tierra que está a sus pies

en fin, se ríe

escurre el ojo y quita la sed.



luna de menta

silba al oído y baila claqué

la luna guapa

nos salva siempre envuelta en su red.



“Luna de Menta”, de
Javier Álvarez


Hace tres semanas nos juntamos los tres por primera vez. Y la noche del lunes volvimos a coincidir Javier, tú y yo... Mil besos... Y espero que continúe por mucho tiempo.

Madrid

Madrid A mis niñ@s de Madrid... Espero que estéis tod@s bien... No dejo de pensar en vosotr@s. Si necesitáis algo, ya sabéis donde estoy. Mil besos. Os quiero.

Principio de Incertidumbre

Este verano visité Madrid justo cuando estaba lleno de carteles sobre la grabación del disco en directo. Caminaba por la ciudad con Guada (no recuerdo si de la mano, aunque no era necesario para sentirla cerca) y al ver los carteles le dije:

-Uy, Ismael va a grabar un disco en directo la semana que viene... Molaría ir a verlo. Por cierto, ¿cuál era el principio de Incertidumbre?
-Pues yo también lo he sabido, pero ahora no lo recuerdo...

Pasé una tarde de vicio por las calles viejas de Madrid, decidiendo qué cosas francesas nos gustaban y cuáles no tolerábamos. Pero en mi cabeza continuaba el principio dichoso.

Salimos por La Vaca Austera, 4 personas venían conmigo, cada una con algo mágico, cada una genial. Y a pesar de pasar la noche algo apenado por cierta ausencia a mi lado (y en mi corazón), lo pasé estupendamente.

Llegamos a las mil a casa de Guada y aún tardamos en acostarnos. Después de hacer mil payasadas con el ordenador, nos acostamos (creo recordar que comenzaba a amanecer), y a mí me tocó la habitación que da a la gran ciudad...

Y en medio de mis sueños, mientras corría tras alguien que huía más rápido que yo, apareció un señor de pelo blanco con unas grandes gafas de pasta que recitó:
-Es completamente imposible conocer la posición exacta de un electrón en su órbita alrededor del núcleo y al mismo tiempo su velocidad. A esto lo llamamos el Principio de Incertidumbre de Heissemberg.

No sabes cuánto significa para mí ese principio. Y siento que te haya puesto toda esta perorata aquí. Tampoco puede que nadie de mis amigos de Madrid sepan lo que significaron aquellos días para mí. Pero de todas maneras... Gracias.

A Marcapáginas, por ir marcando el camino y moviendo sentimientos... Y todos los de Madrid

No recibir

En la amistad, como en otros aspectos de la vida, hay veces en que me canso de dar y no recibir nada a cambio.

A pesar de estar siempre ahí para dar un abrazo cuando las lágrimas acuden a sus ojos.

Compost

La piscina hace ya tiempo que comenzó a verdear. Las hojas de los árboles no es que hayan caído, es que ya comienzan a asomar nuevos brotes. Y el tiempo es frío.

Los sentimientos que albergué este verano quedaron pronto hechos trizas. Y yo los enterré. Hondos. Añadí alguna capa de mentiras, sexo, y otras relaciones fracasadas. Y todo aquello comenzó a fermentar.

Ahora, los nuevos brotes utilizan los elementos de aquellos restos. Y están ayudando a crecer un nuevo árbol, que rama a rama, está invadiendo mi corazón, aferrando sus raíces en el fondo de mis sentimientos...

Cúmulo

Hasta ahora, mi vida ha sido un cúmulo de casualidades y equivocaciones...

Gilipolleces tales como... / Efecto Mariposa

Gilipolleces tales como... / Efecto Mariposa Hay noches en las que me gusta hacer gilipolleces, tales como:

- Quedarme hasta las mil viendo series de la tele.
- Escribir (mala) prosa poética:

[Una mariposa batió suavemente sus alas en el centro de Lavapiés. Mientras, a cientos de kilómetros de allí, en un pueblecito de Alicante, un huracán arrasaba mi cabeza...]

- Asomarme a las rendijas de la persiana para ver la luna.
- Llorar por volver a acostarme solo.
- Leer hasta las dos mil y media.
- Dormirme y volver a soñar contigo.

Películas

Anoche me quedé viendo una película. Una película de esas que te hacen llorar como una magdalena (lo hice) y que crean un vacío especial en tu cama, al comprobar que no hay nadie a tu lado que te dice “Tranqui, Doro, sólo es una peli, y además, me tienes a mí”, entre caricias, besos y sobre todo, abrazos...

Anoche te eché de menos como nunca... Seas quien seas, o quien vayas a ser...

Cepillo de dientes

Cepillo de dientes Una semana después de reyes, continúo pensando que se equivocaron a la hora de repartir los regalos. Yo sólo había pedido un pijama y unas zapatillas de andar por casa para pasar las mañanas abrazados viendo la tele cómodos en tu casa, y un cepillo de dientes al lado del tuyo en el cuarto de baño.

Pero se lo trajeron a otro.

Jugando...

Jugando... —¿Y no te cansas nunca de jugar?

—No, que va. Es muy gratificante. Además, estoy planteándome ir a algún campeonato. Al fin y al cabo, he ganado a todos los que alguna vez vencieron en alguno de ellos.

—Ya, pero ¿y si alguien algún día te gana una partida?

—Eso nunca pasará.

—Sólo imagínatelo, ¿qué ganaría aquel que te venciese?

—No sé, imagino que no tendría más remedio que darle otra oportunidad...

—Ah ¿sí?, pues jaque mate. Volveremos a jugar dentro de 80 años más o menos.

Carta a sus Majestades...

Carta a sus Majestades... Queridos Reyes Magos:

Este año no me he portado peor que el anterior, en el que tampoco me porté mal y sin embargo no me trajisteis nada de lo que os pedí... O bueno, sí, me trajisteis algo de amor y unos cuantos abrazos. Pero yo no os había pedido dolores de cabeza y sin embargo tuve muchos.

Así es que no sé si volver a pediros algo, porque no tenéis la costumbre de traerme aquello que pido, aunque sea muy bueno.

Pero por si acaso, deciros que no me importaría que me trajerais, para este año que está a punto de comenzar, algo más de amor (¡eso que no falte!), mucha amistad y muchos nuevos amigos.

En el plano material, no me vendría nada mal algo de ropa, aunque con una bufanda y un gorro bien chulos me conformaría bastante. También me hace falta algo de ropa interior, pero como seáis iguales que mamá para escogerla, mejor me lo dejáis a mí.

No me importaría tampoco nada que me trajerais conciertos, y si es en Madrid, aún mejor. Alguna buena fiesta con los amigos de aquí, con los de allí, con los de cerca y con los de lejos (así nos podemos juntar alguna vez al año). También menos despedidas y más bienvenidas. Ah, un viaje a Islandia para lo de la Erasmus (y también que me ayudéis a conseguirla!).

Y poco más. Como veis, no pido cosas imposibles. Aunque sé que al fin y al cabo, no me haréis caso en nada de lo que os pido.

Un abrazo:

Doro.

Felices...

Felices... ...y el cielo de repente se tornó rosa, naranja intenso, amarillo y morado... y pese a todo, fue imposible no sonreír...

Y es que los anocheceres de Navidad son mágicos... Intentad disfrutar al máximo, aunque sólo sea de las vacaciones. Nos vemos el año que viene, que seguro que es mejor.

20

20 Veinte amaneceres,
veinte noches,
veinte novias para veinte hermanos.
Veinte lágrimas,
veinte abrazos;
veinte sueños,
veinte años.

Mi niño, veinte...

Veinte canciones,
veinte pasiones.
Veinte libros,
veinte almuerzos,
veinte futuros,
veinte lunas y veinte soles.
Veinte veces tú.
Veinte navidades como estas.

Veinte veces yo si estoy veinte veces contigo...