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Bajo Arboles Mojados

Extraños en el paraíso

Tras mucho insistir, acepté por fin una invitación suya. Él era asiduo de la cafetería en la que yo trabajaba. Siempre pedía lo mismo, después de llegar puntual a una cita que ninguno de los dos había fijado. Estaba en la barra dos horas con la misma taza de té y con un libro abierto en la mano. Aunque en realidad no leía. Me miraba.

Luego, quizá, se insinuaba con frases torpes, palabras infantiles.

Hoy por fin acepté. Me esperó en la puerta del local a que terminara, y sin cruzar una palabra, le seguí al coche, en el que me llevó a su apartamento. Era un estudio sencillo, sin ninguna habitación separada a parte del cuarto de baño. La verdad es que estaba muy pobremente amueblado, a penas una mesita y dos sillas, unas estanterías que cubrían la totalidad de la estancia y estaban llenas de libros, y un sofá cama que pronto quedó abierto.

Me desnudó poco a poco, casi con la mirada o con sus palabras. Yo también le desnudé. Y cuando ya no quedaba nada de ropa sobre nuestros cuerpos, continuamos desnudándonos.

Quedando ya sólo dos pequeñas lucecitas, nosotros, que jugueteaban por la habitación, apague la luz del mundo. Y nos besamos...

El despertar del cíclope

Abre el ojo y vuelve a guiar
al sol en su recorrer el cielo.
Vuelve a preparar una cama
demasiado ancha para uno sólo,
una cama que te llama cada nueva mañana.

Está triste, esta noche soñó
de nuevo
que le querías...

Menudo día

Llevo toda la mañana cruzándome con mis fantasmas por casa... Nada más despertarme, me he encontrado a la soledad abrazada a mí en la cama. Tras un beso de buenos días y algún que otro abrazo, me he levantado y he ido a la cocina, donde he desayunado con el miedo al compromiso.

Mientras me duchaba, ha entrado la confusión y me ha frotado concienzudamente la espalda. Y ahora, cuando volvía de comprar el pan y el periódico, la melancolía me ha ayudado a acarrear con las bolsas con la compra.

Ahora no hago nada más que buscar a la tristeza, porque tras tus palabras de ayer no puedo más que echarme a llorar, pero creo que se ha ido a tomar café con los juegos de amor.

Si alguien los ve que me avise, por favor...

Anorexia

No me acabo de acostumbrar. Aún me doy comilonas y luego me entran los retortijones y las ganas de vomitar. Y no me doy cuenta de que mi estómago se ha encogido. De que mi interior se ha encogido.

Hay que dejar lugar al corazón que se ensancha contigo dentro...

Mudanzas

Cuando abandoné la casa para instalarme en el nuevo estudio, me recorrió una sensación de melancolía. Atrás dejaba ya no sólo muchos recuerdos, sino también las estrellas que había esparcido en el techo de mi habitación y el pequeño monstruo bajo la cama.

Antes de irme, me despedí de cada uno de los astros y dejé, casi por compromiso, que el horrendo ser me asustara por última vez.

Ya en mi estudio, aquel ático con una pequeña ventana que daba a la plaza de los aerostáticos, me alegré al encontrar un nido de alacranes en la cocina y un agujero negro en el armario... Las rarezas no me abandonaban.

Malditos sueños

Esta noche he soñado, por tercera vez, que te enseñaba a hacerme el amor...

Hasta del CSIC

Hasta del CSIC

Consultando mi contador de visitas, veo que me visita con cierta frecuencia alguien del CSIC de Madrid. Tengo un par de mensajes para esa persona:

1. Soy biólogo en paro... Enchúfame en el trabajo.
2. No andarás haciendo un estudio sobre la (poca) psicología de algunos bloggeros?

Si me contestas a este mensaje íntimo y personal, prometo mi eterna amistad... Ya sabes mi mail (aparece al final de la página). Un abrazo!!

Delirios de Grandeza

El otro día, mientras estudiaba, en un momento dado, me giré tan rápido que no di tiempo a mi imaginación a crear la realidad que había detrás de mí...

Imaginando

Para superar mi último fracaso amoroso, decidí inventar en mi cabeza una aventura con cualquier (des)conocido.

Todo fue muy bien. Le dedicaba mis poesías, pensaba en él por la noche cuando no podía dormir, y todas esas cosas que hacemos cuando estamos enamorados.

El problema es que ahora me he enamorado de verdad. De una historia inventada. Y para colmo, estoy seguro de que me está poniendo los cuernos...

Suspiros

Tengo un suspiro ahogado en la garganta que no me deja respirar...

Feliz Verano

Es una gozada poder bostezar traquilo, ya terminados los exámenes, y no sentirme culpable porque tenga algo que hacer.

Feliz verano...

Pedías...

Que no durmiera en calzoncillos,
que no me emborrachara,
no se me fuera la cabeza
(y olvidara que te quiero).

Que no probara el sushi
o que te dejara la posibilidad
de estar a mi lado
en mi primer Bloody Mary.

Que siempre fueras el único
y no permitiera que nada
ni nadie
te quitara la exclusividad.

Pedías tantas cosas
(y alguna tontería)
y no me costaba nada hacerlas.

Decías tantas cosas
(y alguna tontería)
y no pudimos cumplirlas...

Luna de Verano

Luna de Verano

(01'15 am)

Había algo que me llamaba en el comedor de casa. Así que de puntilla, descalzo y casi desnudo he salido de la habitación. Era tarde, así que intentaba no hacer ningún ruido, aunque se han escapado algunos crujidos de mis pies.

Como he salido sin gafas, y soy bastante miope, no sabía qué era aquello que brillaba en el suelo, cerca de la mesita de cristal del comedor, así que he intentado apartarlo despacio con los dedos de los pies, para comprobar que no era más que Su brillo, que se filtraba por el resquicio de la ventana que aún estaba abierta,

Entonces me he asomado, sólo para asegurarme que estaba allí. Y para bañarme un poco en Su brillo plateado.

Más calmado, he vuelto a la cama y me he recostado sobre las sábanas verdes, sabiendo que Ella velará por mis sueños...

Llueve y no estudio

¿Cómo quiere Dios que estudie programando para el cielo una tormenta tan espectacular como la de ayer tarde?

Sí, soy de esa gente rara que se sienta frente a la ventana para ver llover... Siempre y cuando no puedo bajar a mojarme un rato...

Ring... ring...

Ring... Ring...

-Si diga'm?
Y al otro lado de la línea comencé a escuchar frases rápidas e imporperios en árabe que para nada entendía, a parte del nombre de Mohamed...

-Lo siento, pero creo que se ha equivocado -contesté amablemente.
Y cuando ya apartaba el aparato de la oreja para colgar, escuché en un perfecto castellano al otro lado del teléfono.

-Ya veo que me he equivocado, pero ¿le resultaría a usted mi complicado hacerse pasar por Mohamed durante unos minutos? Tengo unos asuntos muy importantes que comunicarle.

Y tras mi consentimiento, comenzamos a hablar acaloradamente en la lengua de Alá (que para nada domino). Y después de despedirme cordialmente dando recados a su padre y preguntando por sus camellos y su esposa, colgué el teléfono.

Ahora ando algo poco confuso...

Magia

Cuando los Ancianos, cansados, decidieron acabar con la magia sobre el planeta, no pensaron en las posibles consecuencias de sus actos.

Al principio, los expertos no descubrieron la ausencia del segundo motor de la existencia. Pero notaron hechos extraños, como la ausencia de rocío por las mañanas, la falta de espejismos en los desiertos y la carencia de otros pequeños procesos normales hasta el momento... Cinco años después, comenzaron a sospechar algo al descubrir que nunca más habría eclipses, pues los cálculos demostraban un perfecto danzar de los planetas y los satélites, de forma y manera que no se taparían los unos a los otros, como si la física hubiera mandado a todos los astros a moverse con ritmos perfectos, sin ninguna variación o irregularidad.

Yo descubrí la falta de magia en cuanto te vi, cuando aprecié la ausencia de ese brillo tan especial que había en tu mirada...

Orgulloso III

El fin y al cabo, cuatro labios forman un beso... Sean los labios de quien sean...

Orgulloso II

Orgulloso II

... Lo recordé... Feliz día del Orgullo Gay...

Orgulloso

Orgulloso

Hoy me siento especialmente orgulloso... Aunque no sé muy bien por qué...

Temblores

Es la principal razón de mis temblores.
Tu proximidad, saberte a mi lado
y que no seas mío.
Poder rozar con mis dedos tus brazos
y no jugar con tu pelo engominado.

También me hace temblar
el frío que siento en tu ausencia,
o tu frialdad cuando quieres jugar conmigo.
Como cubitos de hielo siento tu ignorancia,
aunque luego reavives mi calor
con un choque inesperado,
furtivo,
de mis piernas con las tuyas,
de mis manos con tus manos,
de mi cuerpo contra el tuyo,
(como en mis sueños).

Y es que creo que,
definitivamente,
he vuelto a enamorarme
de una historia de amor
escrita en una libreta,
creada por mi cabeza,
imaginada en las noches
en que no consigo dormir...

...pensando en ti.