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Bajo Arboles Mojados

25-5-06 - Café

    ¿Habéis esperado alguna vez ansiosamente que te manden una invitación a un café para rechazarla?

Irme a comer

    Llevo tres chupa-chups en el bolso. Es posible que depués de comer sólo queden dos. Hoy tengo algo de hambre. Me comería una vaca o un bocadillo de chorizo y queso. Espero para irme a comer.

    Alguien dijo que debería estar prohibido esperar. Y más para comer.

    Luego dicen que soy raro. Y es que escribo estas cosas. Y me apetece escribir cosas aún peores. Después de leer las críticas que cuelgan los vecinos de mi pueblo en carteles sobre sus bancales...

    Un bancal es una extensión de tierra más o menos pequeña donde los vecinos plantan. En Onil, un vecino está poniendo de moda colgar carteles de    protesta en bancales. Con muchas faltas de ortografía y gramática. Y concordancia.

    Así que ya no me da miedo tener des-concordancias o faltas. Declaro desde ahora mismo este espacio un bancal más para colgar carteles. Con faltas.

    ¿Había dicho ya que debería estar prohibido hacer esperar para comer?

22-5-06 - El chico más triste de la universidad

    El chico más triste de la universidad conduce su coche pequeño y nuevo y cierra las ventanillas incluso en verano para que nadie le escuche cantar esa triste canción que suena en la radio.
    
    Canta y llora y no mira el autobús que se para a su lado, desde donde le veo llorar y cantar una canción triste.
    
    Al chico más triste de la universidad.

20-5-06 - Lecturas

    Anoche recité una de mis poesías. Es la primera vez que lo hacía, y la verdad es que no fue nada bien. Los nervios se revolvían en algún punto entre el estómago y el íleon, y no me dejaban hablar bien. Creo que en alguno de los versos se llegó a asomar uno de los nervios por la garganta. Vi como una de las señoras de la primera fila se desmayaba, aunque las autoridades gubernamentales decidieron silenciar el hecho.
    
    La lectura estuvo, sobretodo, marcada por las presencias y las ausencias. Mamá y papá llegaron a la conclusión de que era más urgente ordenar las facturas que acudir. A pesar de ello, no dejó de haber gente que me quería. O eso creo.
    
    Luego nos fuimos a cenar, parte de la comitiva, y encontré un grupo de fans a la entrada del restaurante. Una de ellas dijo: nunca pensaría que pudiera escribir poesía, ¿le has visto? A lo que yo respondí mentalmente: yo tampoco creí nunca que pudiera escribir poesías.
    
    Por la noche sudé como pocas veces. Es lo que tiene el amor y el verano.
    
    Dormí de un tirón, con las caderas echas polvo, las piernas engarrotadas, y la sensación de estar comenzando a encontrar un camino. Aunque aún no sepa a dónde me lleva.

19-5-06 - Cien Palabras (Muñeca)

    Y pasó un día que, después de tanto tiempo, llegó el fin del mundo. Llegó despacito y sin hacer ruido, como si no quisiera asustar a nadie. Se le vio aparecer por la gran avenida, y ya desde lejos se adivinaba que venía para hacer algo grande, aunque no había nadie allí que le viera, le esperara o le diera la bienvenida.
    
    Se asomó a una casa, vacía, y subió a una habitación, en la que sólo había una mesa con una muñeca de trapo encima.
    
    Y allí sonrió y con un flop, todo lo que conocemos del mundo terminó.

Triste

Debía parecer el chico más triste de la universidad, sólo, tomando un café, esperando que aparecieras en una de esas citas que no tengo contigo y en las que nunca apareces...

15-5-06 SMS

Por la noche, en la cama, tenía la certeza de estar muerto...

14-5-06 - Ayer y hoy

    Estos días estoy algo frágil. Anoche me rompí un poco. Ya había comenzado a agrietarme a media tarde. Por la noche me rompí un poco.
    
    Se me hicieron las habitaciones pequeñas y no me alcanzaba el oxígeno a los pulmones y necesitaba salir y salí y sentado en una barandilla me balanceaba.
    
    Me rompí un poco. Anoche.
    
    Después dormí entre algodones.
    
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    Hoy he descubierto que me gusta aún más el sabor de los cuerpos con salitre.
    
    Y que las caras son siempre más dulces bajo una luz ténue.
    
    Estos días estoy frágil. Necesito cosas dulces. El chocolate me salvará en más de una ocasión. Y los abrazos espontáneos.
    
    No pienso pedir ni un abrazo (más). Que vengan por sí solos.

9-5-06 - Cena

    Anoche hubo cena y helados. Un par de tres amigos decidieron rescatarme de otra cena en familia, así que armado de un bocadillo, Nestea (no me paga por publicitar, aunque no estaría mal) y una tarrina de medio litro de 4 sabores de helados, cené fuera de casa.
    
    Las cenas con esta gente siempre son un poco particulares. Porque uno se ríe mucho y por eso le cunde poco para comer. Y si encima se salpica todo con regalos tales como una postal del emérito enlace entre el príncipe Carlos y la Camilla, pues las risas son mayores y el ritmo de comido aún menor.
    
    La realidad es que me fui a cama un poco como estos días. Con la sensación de estar viviendo un gran simulacro.
    
    Es como un tiempo en suspenso de mí mismo. Esperemos que pase pronto.

11-5-06 - Ilusiones

    Si no escribo mucho es porque sé que luego no voy a poder colgar los posts. No me gusta colgar posts con fechas pasadas, pero si no lo hago, no cuelgo nada. Algún día intentaré solucionar esto de la conexión a internet en casa.
    
    Además, hay poco sobre lo que hablar. Lo único que se me ocurre son las ilusiones. Anoche me preguntaron qué me pasaba. Es por las ilusiones. Que uno se hace ilusiones, y espera cosas. Un poco como el año pasado.
    
    El año pasado esperé durante tres semanas un paquete que no llegó. Para mi cumpleaños. Un paquete desde Italia.
    
    Los regalos son para el día del cumpleaños. Luego igual aún hacen ilusión, pero no es lo mismo. Los regalos hacen ilusión el día del cumpleaños, o incluso antes, sobretodo si no se sabe que se van a recibir.
    
    También son bonitos los regalos en los no cumpleaños, pero siempre lejos del día del cumpleaños.
    
    Yo soy muy fácil de regalar. Aunque no lo crean.

8-5-06 - Cien Palabras (Zombie)

    Esta mañana me ha despertado un grupo de zombis que iban casa por casa reclutando gente para su causa. Su causa, como bien me han descrito (en medio de mis bostezos incontenibles de sueño) es la de esclavizar a la humanidad y acabar con la vida sobre el planeta. Matarían a los animales y nos alimentaríamos los unos de los otros, decían mostrando su alto convencimiento. Yo asentía mecánicamente.
    
    Al final, les he dado un billete de 5 euros, les he animado a continuar y me he vuelto a meter en la cama. Demasiado sueño acumulado del fin de semana...

7-5-06 - Cumpleaños total

    Anoche tuve mi primera noche de columpios del año. Aunque la propia estructura del columpio se movía con nuestros balanceos.
    
    Ha sido un cumpleaños extraño, este. Cumplí 24 el viernes, y recibí unos cienes de sms. Me llamó poca gente, la de siempre, la que esperaba. Algunos se adelantaron, otros se retrasaron o lo olvidaron. No tengo una lista negra donde apuntar los despistes, aunque recuerdo los más significativos.
    
    El primer regalo que me hicieron fue un recuerdo de la antitetánica que aún duele en mi deltoides izquierdo.
    
    Aún no ha habido fiesta de celebración. Será el fin de semana que viene, por si alguien se quiere apuntar (avisen, mandaré plano del festorro).
    
    El día de mi cumpleaños tuve tiempo incluso de cabrearme con alguno de mis amigos. Con un par. Jeje. No desaprovecho el tiempo, ni en festivos.
    
    Pero ayer fue día de columpios. Hacía buena noche, y tal, aunque me gustan con un poco más de calor. Y manga corta.
    
    Hoy, quizá, desaparezca un poco del mapa. No me apetece hacerme muy visible para el mundo, así que no me he puesto el traje de persona al levantarme, y ando aún medio invisible por el mundo. Medio transparente y etéreo.
    
    Me gusta la palabra etéreo. Y golosina.

Arde, Troya

Cayó el muro
de las lamentaciones.
Troya arde en tu nombre.
Estallaron tres mil vidrieras
de tres mil catedrales.

Tus ojos.
Tus labios.
Testigos mudos
de este mundo en guerra.

Voz

Volví a perder la voz. No sé muy bien dónde la metí. Como tengo la habitación tan desordenada... El mayor problema es comunicarme con mis amigos, pues tengo que acercar la cabeza a su oído cada vez que quiero decirles algo... Aunque mirándolo desde este punto de vista, no es tan problema, porque así puedo susurrar historias y me cuesta menos esfuerzos dar abrazos... Me quedan más cerca.

Error

    Desde que tengo uso de razón, nunca he tomado una decisión correctamente. Y no sé hasta que punto me ha ido mal.

25-4-06 Nudo

    Llorar contra la almohada. Haber olvidado cómo se hace. Es un esfuerzo grande. Llorar. Es un esfuerzo grande intentar quitar el tapón que llevas desde horas atrás en el estómago. O en la barriga. Un nudo que no te deja respirar, ni te deja pensar, y sin embargo es difícil de quitar.
    
    Y entonces notas que los ojos se te llenan de vidrios, y aprietas la cara contra la almohada, para que no se oigan los gritos que ni siquiera eres capaz de emitir. La boca cerrada,  casi desencajada por el dolor. Duele no poder quitarte ese nudo.

24-4-06 Creo

Tengo tantas cosas que contar, tanto sobre lo que escribir, que mi cabeza no es capaz de organizar los pensamientos.

¿Os he dicho alguna vez que odio los móviles? Lo curioso es que mi factura de teléfono rara vez desciende de cantidades astronómicas. Pero lo creo causante de la pérdida absoluta de la confianza de medio mundo en el otro medio mundo. Es fácil decir cosas a través del móvil, e igual de fácil es malinterpretarlas. El próximo año felicitaré el nuevo año con la frase "te deseo millones de relaciones sin teléfono de por el medio".

El viento no nos deja. Creo que puede ser el causante de que las ideas de mi cabeza estén así de revueltas. Como los rizos. Revueltos. Los rizos y las ideas, jeje. Por eso escribo un post sin pies ni cabeza ni comienzo ni final. Aunque igual lo acabo con la siguiente frase. El post, decía.

Pero no. Porque aún me apetece contaros algo sobre la pérdida de tiempo. Me encanta perder el tiempo con caricias, y con besos, y con libros. Por eso, una relación buena nunca me parece una pérdida de tiempo aunque esté en su fin. Porque si ha sido buena, habrá de los tres elementos que he dicho antes.

Ahora sí. Fin. Creo.

23-4-06 Día de la Virgen

    Quizá la gente del pueblo podía estar acostumbrada a que el día de la Virgen lloviera, hiciera un frío espantoso o un calor estival en mitad de abril. Lo que estoy seguro que nadie podía prever era un viento pseudohuracanado.
    
    Ha sido gracioso ver a la gente con sus chales y sus mejores galas y sus mejores tacones balanceándose, creyendo perder el equilibrio por las ráfagas de viento. Más de un pañuelo de mujer ha salido volando y han tenido que ser los compañeros que iban más adelantados en la procesión los encargados de recogerlo.
    
    El viento debe ser incómodo también si llevas peineta. Las señoras y las niñas vestidas con sus trajes típicos de la zona, sujetando con una mano el ramo para ofrendárselo a la Virgen y con la otra mano procurando que la peineta no saliera volando (como los pañuelos y los chales de esta mañana).
    
    Ayer fue la lluvia. Hoy el viento. Me pregunto qué nos regalará el tiempo el día de la entrada de Moros y Cristianos (próximo 28 de abril, tomen nota).

Hoy, día de las hogueras

    El día de las hogueras en mi pueblo se celebra la víspera del día de la patrona. Se hacen montones de leña en medio de la carretera, en las calles, sobre montones de tierra. Se encienden todas las hogueras a las diez en punto de la noche, y se comen chuletas en compañía de los vecinos.

    Los niños suelen comenzar a tirar petardos a media mañana, y no paran hasta que a las doce de la noche, los mayores sacan las docenas de cohetes borrachos, que llenan las calles. Son peligrosos los cohetes borrachos, yo salí con mi padre dos años a tirar, y luego el trabajo le hacía estar cansado y no salimos más. Creo que este año sí irá con mi hermano pequeño.
    
    Este año, justo en estos momentos, está comenzando a llover, por lo que la integridad de las tradiciones peligra ligeramente. Yo, por lo pronto, ya he tomado mi típico café del día de las hogueras, y he comenzado con los mantecados.
    
    ¿Os había dicho ya que estás todos invitados desde ahora hasta el 2 de mayo?

No decir nada

            Subir en una moto y perderse por los caminos que tiene este pueblo. Llegar a un sitio agarrado a una cintura y callar y mirar el cielo y la oscuridad. Y callar y volver a no decir nada.

           

            No decir nada. Creo que ahí está el secreto de la felicidad. No decir nada. Y sonreír a los problemas.